La pasada primavera, el área de Ecología, Urbanismo, Infraestructuras y Movilidad que encabeza la teniente de alcaldía Janet Sanz se inventó prolongar la acera de Via Laietana en la calzada. Para ello, el Ayuntamiento pintó un carril peatonal, pegado a la acera, que transita por distintos tramos de la calle. Siete meses después, este espacio es un desierto de cemento que ningún transeúnte utiliza. Solo se ven bicicletas y patinetes cuando se vendió que era exclusivo para peatones. La iniciativa es un fracaso del urbanismo táctico de Ada Colau.

El pasado mayo, Metrópoli Abierta advirtió de los riesgos que suponía que los viandantes andaran junto a un carril bus. En un primer momento, el consistorio pensó en habilitar la zona sin separadores, como muestran las imágenes del proyecto inicial. Con posterioridad, la denuncia de este medio y el toque de atención de expertos en movilidad y de sindicatos de Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) llevaron al Ayuntamiento a rectificar y a instalar separadores entre el carril bus y el espacio peatonal. Pero ni así lo usan lo barceloneses que van a pie. Es un peligro.

"CARRIL BICI-PATINETE ENCUBIERTO"

"Vivo y trabajo en Via Laietana y no he visto a nadie andar por el carril", afirma el presidente de la Asociación de Vecinos y Comerciantes de Via Laietana David González, muy crítico con la infraestructura. "No hay ningún cartel en el que se indique que es para peatones. Tampoco se dice nada de ningún vehículo. El usuario debe deducir por el color amarillo si la puede usar". En opinión del presidente de la citada entidad, se trata de un carril "encubierto" para bicis y patinetes. "En las plataformas de las paradas de bus, pegadas a las aceras, hay rampas para que estos vehículos puedan subir y bajar", denuncia.

Una bicicleta y un patinete en el carril peatonal de Via Laietana / METRÓPOLI ABIERTA - JORDI SUBIRANA
Una bicicleta y un patinete en el carril peatonal de Via Laietana / METRÓPOLI ABIERTA - JORDI SUBIRANA

UN RIESGO

En los últimos días, Metrópoli Abierta ha recorrido en varias ocasiones Via Laietana de punta a punta. En ningún momento se ha visto a personas a pie haciendo uso de la zona peatonal. "Lo veo peligroso aunque haya separadores. Prefiero andar por la acera. Los coches y los buses bajan a mucha velocidad", dice una vecina, Maria. Una dependienta del comercio Condal Taste, a la altura de la avenida de la Catedral, se sorprende de que el espacio sea para peatones. "Nunca he visto ninguno. Solo veo algún patinete de vez en cuando".

El carril peatonal de Via Laietana, sin nadie / METRÓPOLI ABIERTA - JORDI SUBIRANA
El carril peatonal de Via Laietana, sin nadie / METRÓPOLI ABIERTA - JORDI SUBIRANA

El carril peatonal de Via Laietana va, en sentido bajada, desde plaza de Urquinaona hasta la calle de Jaume I, y en sentido subida desde Jaume I hasta la calle de Sant Pere més Alt, es decir que no recorre toda la arteria. En ambos casos, la zona peatonal tiene al lado un carril bus-taxi y algo más alejado otro carril para los vehículos privados. Según, el Ayuntamiento, esta prolongación ha supuesto una ampliación de las aceras hasta los 4,15 metros, indicó en una nota de prensa [ver aquí]. Lo cierto, es que, el espacio se va estrechando en sentido bajada y cada vez el peatón tiene menos espacio para andar.

González dice que en estos meses ya ha visto tres accidentes en los que se han visto implicados bicis y patinetes. Uno de ellos ocurrió hace tres meses en la confluencia de Via Laietana con la calle de Comtal. Una pasajera del bus fue atropellada por un patinete. Por suerte, el siniestro no fue grave. "Le envié un e-mail a Sanz explicándoselo. Habíamos avisado que no se podía hacer un carril bici junto a las aceras por los riesgos que supone en una calle con hoteles y paradas de bus al lado del carril".

A LA ESPERA DE UNA REFORMA INTEGRAL

Via Laietana espera desde hace años una reforma integral, que costará 34 millones de euros y que se debería a empezar a ejecutar a finales de 2021, según las últimas previsiones municipales, aunque habrá que ver si el proyecto se ve afectado por el recorte de inversiones por la pandemia. Las aceras se ensancharán hasta los 4,15 metros y se priorizará el transporte público, con un carril bus-taxi de subida y de bajada. También se habilitará un carril bici segregado de subida y un carril de 30 km/h de bajada para las bicicletas y el transporte privado.

Desde la asociación de vecinos y comerciantes, González explica que antes de iniciar la remodelación propiamente, este 2021 hay que hacer unas actuaciones previas de preparación y en el subsuelo, pero no tiene constancia de si se van a retrasar. "Hace un par de semanas se lo pregunté a Janet Sanz, pero no he tenido repuesta". También recuerda que quedan aspectos técnicos por resolver, como el alumbrado, del que tampoco tiene detalles. "La idea es que la obra acabara antes de finales de mandato, pero creemos que se puede retrasar". Vecinos y comerciantes incluso plantearon avanzarla, para aprovechar el parón económico por la pandemia, pero el Ayuntamiento les dijo que no era posible.   

PROTESTAS DE VECINOS Y COMERCIANTES POR LOS CIERRES

Este otoño, el gobierno de Colau decidió no incluir de nuevo a Via Laietana en los cortes de calle que distintos fines de semana se hacen en algunas arterias de Barcelona para que los vecinos puedan pasear, a pesar de que en un primer instante la idea era continuar con las pacificaciones. A finales de junio, grupos de comerciantes y vecinos de la calle se posicionaron en contra de estas clausuras porque perjudicaban al comercio de barrio y al mercado de Santa Caterina.

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