La megafonía del aparcamiento de la Terminal 1, en el Aeropuerto de Barcelona-El Prat, no deja de repetir el mismo mensaje. Dicha insistencia recuerda a los pasajeros que circulan la obligatoriedad de cumplir las normas de seguridad sanitaria. Una y otra vez se insiste en la necesidad de portar mascarilla y mantener una distancia de seguridad de metro y medio, normas que también se reflejan en los numerosos carteles repartidos por el estacionamiento.

Pese a que no se dejan de recalcar estas directrices, pocos son quienes las escuchan. Y no por falta de interés, sino porque el volumen de pasajeros es escaso. La infraestructura presenta una estampa inédita, con un tránsito de personas más cercano a un desierto que al de la propia instalación. La segunda planta, donde se producen habitualmente las salidas y llegadas, está completamente precintada y confunde a aquellos que no han hecho uso del aeropuerto en el contexto de pandemia.

La alternativa de los viajeros es acudir a la planta 0. A pie de calle, son muchos los que se desplazan de un extremo a otro a la búsqueda de una puerta abierta por la que poder entrar o esperar alguna salida. Quienes aguardan para coger un autobús se pueden contar con los dedos de una mano. Paralelamente, una caravana de taxis cuya longitud es superior a 200 metros espera a unos clientes que nunca llegan. El inicio de la reclusión de fin de semana, este viernes, todavía lo pone todo más difícil. Esta es la nueva normalidad del aeropuerto barcelonés.

DESORIENTACIÓN EN UN AEROPUERTO FANTASMA

Martin es un empresario danés que ha realizado "una estancia en Barcelona por negocios". Tras haber llegado a la capital catalana "el pasado domingo", se dispone a volver a su ciudad de origen, "Copenhague". El viajero reconoce que con los "cambios" que ha sufrido la instalación, se encuentra "perdido" y con la incerteza de no saber llegar a "salidas" de la T1, moviéndose rápidamente por sus aledaños con temor a perder su vuelo.

Nuevo acceso para llegadas y salidas, en la planta 0 / RP
Nuevo acceso para llegadas y salidas, en la planta 0 / RP

El caso de Alba es totalmente inverso. Sus padres la esperan, procedente de "Santo Domingo", en el nuevo acceso improvisado a causa del coronavirus. A su llegada, comenta que se ha encontrado "toda la terminal vacía", así como que los locales de la misma "están cerrados". Tal es el cierre, que el personal de seguridad solo permite el acceso al interior de pasajeros. Sin ningún tipo de excepción.

Por contra, y en contraste con la imagen que ofrece la instalación, garantiza que el avión en el que ha viajado hasta Barcelona sí se encontraba "lleno".

MENOR TRÁFICO POR 'CONFINAMIENTO'

Más allá de quien acude de forma puntual al aeropuerto, se encuentran quienes se desplazan hasta allí frecuentemente. Este es el caso de Mateo y Loli. Pacientes, explican que están "esperando a un familiar que viene de París por motivos de trabajo", un hecho que se repite de manera habitual. Por ello, explican que han normalizado la caída de pasajeros: "Ya no nos sorprende ver el aeropuerto tan vacío. La situación se repite desde hace meses", remarcan.

Inma es trabajadora de seguridad en el aeropuerto. Pese a que está en uno de sus días de libranza, se encuentra en la instalación, donde se mueve con cierta prisa. Desde su puesto de trabajo, también ha observado el descenso de viajeros, que afirma haberse acrecentado con el "confinamiento de fin de semana": "Ha caído el trafico de pasajeros durante las últimas semanas, pero especialmente hoy".

Taxis a la espera en la T1 / RP
Taxis a la espera en la T1 / RP

Para Abel, Arias, Eduardo y Antonio la situación tampoco es fácil. Estos taxistas barceloneses se encuentran reunidos, hablando, mientras esperan la solicitud de algún cliente para ponerse en marcha. Aseguran que, si ya ha habido un descenso de usuarios desde el inicio del estado de alarma, el panorama de este viernes es el no va a más: "Hoy, que es el primer día de confinamiento de fin de semana, la caída ha sido del 99,9%", remarcan. En este sentido, no tienen dudas de que en condiciones normales a media mañana ya habrían realizado "siete carreras", y lamentan no haber hecho "ni dos". Tampoco tienen esperanzas en que la situación mejore durante los días laborables, lo que les mantiene en una posición incierta.

PREDOMINIO DE LOS VUELOS NACIONALES

Aunque en las llegadas y salidas continúa habiendo orígenes y destinos internacionales, especialmente franceses, éstos se han reducido considerablemente, dando paso a ciudades españolas.

Los nombres predominantes son los pertenecientes a las islas y Andalucía, como Las Palmas de Gran Canaria, Menorca, Ibiza y Sevilla. Se ha reducido el número de trayectos, pero éstos son puntuales salvo alguna excepción.

La pandemia golpea con fuerza al aeropuerto, una instalación que está en las antípodas del punto de encuentro y tráfico constante que fue hasta el fatídico pasado mes de marzo.

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