Badalona y Santa Coloma de Gramenet se sumarán en 2022 a Barcelona y otros municipios como Sant Cugat del Vallès y Sant Joan Despí e instalarán sus propias Zonas de Bajas Emisiones (ZBE). De este modo, a finales del año que viene muchos de los vehículos que ya no pueden circular por la ZBE tampoco podrán hacerlo en estos municipios de la corona metropolitana.

Pero hay más, porque El Prat de Llobregat, Sant Boi de Llobregat y Castelldefels están trabajando también en la misma medida. Y lo harán gracias a los fondos europeos de recuperación Next Generation, antes de que en 2023 entre en vigor la obligatoriedad de tener ZBE en todas las ciudades de más de 50.000 habitantes, tal y como exige la UE. Así, los ayuntamientos de estos municipios y el Área Metropolitana de Barcelona (AMB) emplearán 8,5 millones de euros de estos fondos para llegar a tiempo.

Además, alcaldías y AMB han pedido ya 230 millones del fondo de recuperación para la compra de 162 autobuses eléctricos y la instalación de más kilómetros de carriles bici.

"ZBE EN TODA LA PRIMERA CORONA METROPOLITANA"

En declaraciones a RAC1, el vicepresidente de Movilidad, Transporte y Sostenibilidad del AMB, Antoni Poveda, ha expresado que estas medidas harán "imposible" a los vehículos más contaminantes entras en muchos municipios, y que la intención es configurar "una ZBE en toda la primera corona metropolitana" de Barcelona.

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