Los barceloneses no solo perciben que su ciudad es cara; también critican que los impuestos que recauda el Ayuntamiento de Barcelona no tienen un buen retorno. Esta percepción es criticada por el 84,3% de los ciudadanos, mientras que el 69,9% tiene la sensación de que paga cada vez más impuestos al consistorio, según el tercer Barómetro de Centre d'Estudis Sociològics para Metrópoli Abierta.

Cinco de cada seis barceloneses creen que los impuestos que recauda el Ayuntamiento no se traducen en más servicios y en mejoras para la ciudad. Solo un 11% afirma que las mejoras son muchas y evidentes y el 4,7% no tiene una opinión al respecto.

IMPUESTOS SIN RETORNO

El 10,8% de los vecinos expresa con rotundidad que los impuestos no se trasladan, en absoluto, a mejoras, mientras que el 38,1% recalca que no tienen un retorno proporcional a los ingresos y el 35,4% dice que el retorno es muy pequeño.

Los ciudadanos más críticos con el retorno del esfuerzo fiscal son los nacidos en el resto de España, quienes peor valoran la gestión de Colau y los votantes del PSC y el PP.

LA PRESIÓN FISCAL AUMENTA

Los barceloneses también esgrimen que la presión fiscal ha aumentado. El 20.9% afirma que ha subido mucho, mientras que el 28,8% asegura que se ha incrementado bastante y el 20,2% dice que lo ha hecho ligeramente. El 21,7% sostiene se ha mantenido igual y el 7,7% no opina al respecto.

Por segmentos, las mujeres son mucho más críticas que los hombres. También se muestran muy críticos los residentes en el Eixample, quienes peor valoran la gestión del Ayuntamiento y los votantes de Cs.

Los habitantes de Barcelona, según el sondeo, también critican que su ciudad es muy cara. Esta percepción la sostienen nueve de cada 10 ciudadanos.

LA GRÚA MUNICIPAL Y EL TAXIS

Otro motivo de grandes quejas es la grúa municipal. El 61,2% de los barceloneses sostiene que su finalidad es básicamente recaudatoria en detrimento dela ordenación del tráfico.

La doble huelga de los taxistas, el pasado verano y en enero de este año, ha sido otro foco de tensión en la ciudad. El 63,8% de los barceloneses considera que la huelga ha dañado la imagen de los taxistas en su guerra abierta con los VTC, que cuentan con el respaldo mayoritario de quienes han utilizado varias plataformas y, sobre todo, de la gente más joven.

NOTABLE AL SERVICIO DEL AGUA

Los barceloneses también critican a Colau de crear conflictos artificiales. No avivar polémicas que no existen. Por ejemplo, con la remunicipalización del agua. Los habitantes de la capital catalana puntúan con un 7,1 el servicio actual, el segundo mejor valorado después de los mercados municipales.

Colau también es señalada por los barceloneses por su incapacidad para solucionar el eterno problema de la vivienda. El malestar se fundamenta, sobre todo, en las promesas incumplidas durante la campaña electoral de 2015. La alcaldesa anunció que construiría 4.000 pisos sociales y apenas ha levantado una tercera parte. El 61,5% de los ciudadanos considera que Colau ha sido muy o bastante permisiva con el movimiento okupa. 

 

EL TURISMO MEJORA SU IMAGEN

A falta de gestión, la primera edil se ha mostrado muy combativa con el turismo, un sector que representa el 14% del PIB de la ciudad. Pese a graves capítulos de turismofobia que se han vivido en los últimos dos años, ante la permisividad gubernamental, solo el 13,9% de los habitantes de Barcelona tiene una percepción negativa. Los índices más elevados de rechazo se produce en Ciutat Vella y en algunas zonas del Eixample, sobre todo las más próximas a la Sagrada Familia.

Desde mediados de 2018, el gran problema de Barcelona es la inseguridad. Esa, al menos, es la percepción del 60,6% de los barceloneses, que cada día soportan más de 500 delitos en su ciudad. En febrero de 2018, el porcentaje era únicamente del 18,2%, pero la proliferación de los narcopisos y el incremento de hurtos y robos ha tenido un impacto muy negativo en la capital catalana.

LA SUCIEDAD DE LAS CALLES

Los barceloneses también se quejan de la suciedad de sus calles, sobre todo cuando les preguntan por el principal problema de su barrio. A dos meses y medio de las elecciones municipales, el 64,3% de los barceloneses desconfía de la capacidad de su alcaldesa para resolver los grandes problemas de Barcelona.

Los resultados de esta encuesta de Centre d'Estudis Sociològics sobre el clima de satisfacción y descontento de los barceloneses se han obtenido tras realizar 600 entrevistas a hombres y mujeres de 18 o más años empadronados en Barcelona, con derecho a voto en las elecciones municipales de 2019. El nivel de confianza para los resultados es del 95,5%. El trabajo de campo mediante entrevistas se realizó entre el 4 y el 11 de febrero de 2019.