Junts per Catalunya y ERC, los dos partidos independentistas municipales han abandonado este lunes la comisión municipal de Derechos Soclales, Cultura y Deportes para mostrar su disconformidad con el papel del Ayuntamiento de Barcelona tras conocerse la sentencia contra los líderes del procés independentista.

Ambos partidos tampoco asitirán en señal de protesta a la comisiones de Economía de este lunes por la tarde ni a las comisiones de Urbanismo ni de Presidencia, que se celebrarán el martes.

Tras publicarse la decisión judicial, la alcaldesa Ada Colau convocó un pleno extraordinario para el jueves 17 de octubre. Sin embargo, un día después lo desconvocó para no enturbiar más la situación en la ciudad, envuelta por aquel entonces en noches de altercados.  

SIN RESPUESTA

El concejal de ERC, Max Zañartu, dice que si no se lleva a cabo el pleno extraordinario sobre la sentencia, "las comisiones no contarán con nuestra presencia. Si hay voluntad de hablar, Colau tiene que propiciar una situación donde Torra tenga respuesta, que es lo normal en una democracia".

Ernest Maragall ha ido más allá en sus críticas y ha subrayado que no se prestarán a blanquear una situación de "violencia institucional desbocada" y de "represión" ejercida desde el Estado.

Desde las filas de Junts per Catalunya, la regidora Neus Munté ha acusado a Colau de exponer opiniones sujetas al pacto de gobierno con los socialistas y a los tres votos que Manuel Valls le cedió el 15 de junio para ser investida de nuevo primera edil de la ciudad. Para Munté el gobierno municipal no ha dado una respuesta "adecuada a la situación que vive la ciudad". 

Con las comisiones de este lunes, el consistorio reemprende la actividad municipal tras una semana de parálisis por la sentencia del procés y los disturbios en las calles.