El gobierno municipal anunció la semana pasada que obligará a bajar la persiana a 30 discotecas del Port Olímpic en abril. A sus centenares de trabajadores les da como solución que llamen a un número de teléfono (el 93 327 01 11), de Barcelona Activa. El problema es que si cualquier ciudadano llama al citado número, nadie le va a responder.

Según informa Crónica Global, la denuncia es de la patronal de ocio nocturno Fecalon, que, en conversación con el citado medio, ha denunciado la "farsa" de la recolocación de la plantilla de las discotecas de la zona.

NO SOLO DISCOTECAS

"Desahucian a los negocios, echan a los trabajadores a la calle y, como solución, los envían a un teléfono de Barcelona Activa que no atiende nadie", ha exclamado Fernando Martínez, su portavoz. Y, en efecto, si uno hace el ejercicio de llamar a ese número, no obtendrá respuesta alguna.

Además de este sinsentido, Fecalon valora que "es muy positivo que los cenadores del Moll de Gregal se queden durante dos años más y la duración de las obras. Aunque supone un agravio comparativo con los locales que echarán en abril. Hay discotecas, sí, pero también establecimientos con licencia de restaurante, como el Jerusalem o el McDonald's. ¿Por qué no pueden seguir?", se ha preguntado Martínez.

La patronal avisa de que el pacto para que la actividad económica continúe en el Port protege solo a unos cuantos restaurantes. "Echan a las discotecas y restaurantes del Moll de Gregal, pero también a las oficinas de empresas náuticas del Moll de la Marina. ¿Con qué criterio?", reflexiona el abogado.

SIN NOTIFICACIÓN OFICIAL

Según los desahuciados del Port Olímpic, cuyos locales tapiará el Ayuntamiento, según avanzó Metrópoli Abierta, el cierre de abril es ilegal. "El acuerdo de concesión del Port de 1990 lo dice claramente: es para 30 años y vence cuando se notifica el fin de la concesión a los locales. Pero de momento no hay notificación oficial, solo cartas de desahucio, que no son un acto administrativo", ha indicado Martínez.

Ello, bajo su punto de vista, convierte el vaciado de la zona de ocio en irregular pero sin resolución de expulsión de los establecimientos. Porque es ésta la que debe notificarse y, a partir de ese momento, hay un plazo para abandonar la zona.

"Mis clientes podrían quedarse hasta septiembre, aprovechando la temporada estival", ha recordado el abogado. Esta posición se contrapone a la municipal, que quiere expulsar a los negocios en abril hasta empezar las obras.

UN PUERTO CIUDADANO

La batalla legal por el Puerto Olímpico solo ha hecho que empezar. El Ejecutivo local quiere echar a las 30 discotecas del Moll de Mestral el 2 de abril. Tras ello, empezará las obras para impulsar un puerto ciudadano.

Durante los trabajos, los 30 restaurantes permanecerán abiertos durante dos años gracias a un acuerdo de última hora con el Gremi de Restauració.

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