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El candidato a la alcaldía de Barcelona, Manuel Valls, sigue sorprendiendo con sus propuestas electorales. En una entrevista con Metrópoli Abierta, el ex primer ministro francés ha avanzado una de sus medidas estrella en el ámbito cultural.

Valls quiere convertir el pabellón de Victoria Eugenia, ubicado en Montjuïc, en el nuevo museo del Prado de Barcelona. Para ello, pretende llegar a un acuerdo con el Ministerio de Cultura que permita destinar una exposición de obras estable de la colección del museo madrileño en este emplazamiento barcelonés. Ubicado en la plaza Josep Puig i Cadafalch, este pabellón comparte espacio con el palacio Alfonso XIII, que también se destinaría a usos culturales, según figurará en su programa electoral. Así, ambiciona con crear un nuevo “eje cultural” en la ciudad que englobe tanto al Paral·lel como a Montjuïc, con el objetivo de revitalizar la zona.

AUTONOMÍA ADMINISTRATIVA

Pero sus planes para Montjuïc no acaban aquí. Valls quiere acercar la montaña al ciudadano, ya que, según él, este espacio público se encuentra abandonado y “muy degradado”. El candidato a la alcaldía de Barcelona cree que el plan director de Montjuic no ha funcionado, ya que se ha hecho muy poco desde que se propuso en el año 2000. Para él, es de vital importancia que Montjuic vuelva a “ser una montaña mágica”. Por ello, propone una serie de medidas para convertirlo en un espacio cultural, deportivo y donde disfrutar de su naturaleza.

Su ambición no es poca. Asegura que creará una figura jurídica que dote al parque de una autonomía administrativa y una gobernanza propia. Según él, lo ideal sería que se gestionara a través de una sociedad mixta, es decir, público-privada, para que sea sostenible en el tiempo y se dote de los recursos necesarios.

Valls parte de tres premisas claras para acometer su reforma integral de este espacio: la preservación de la biodiversidad y su función como pulmón de la ciudad; la potenciación de los equipamientos existentes, “desde el anillo olímpico a las instalaciones culturales, como la Fundación Miró”, en los que "faltan visitantes"; y la conexión entre sí de los barrios y con la Zona Franca, que debe experimentar una gran transformación en los próximos años.

¿QUÉ GESTIONARÁ?

Como novedad, Valls propone que el Castillo de Montjuïc albergue la sede del Observatorio Internacional de Ciudades Meditarráneas para el Cambio Climático. Asimismo, también quiere ofrecer actividades vinculadas a la salud y a la naturaleza, como yoga o tai chi, aprovechando el espacio natural existente.

En la misma linea, el alcaldable trabaja en un ambicioso plan de mejora para que los ciudadanos hagan un mayor uso de la montaña. Apuesta por una gran intervención en las vías para integrar más itinerarios para los visitantes, tanto para los que van a pie como en bicicleta, con un carril único independiente de los coches. En total, plantea recuperar 15 kilómetros de vías para los viandantes y ciclistas (9 en circuitos nuevos y 6 en vías rodadas ya existentes). Asimismo, quiere mejorar los accesos al parque, tanto para los vehículos como para los peatones, con el objetivo de potenciar su uso.

Por último, la candidatura de Manuel Valls pone encima de la mesa la creación de la asociación de amigos de Montjuïc, que se encargará de la protección de la naturaleza y las actividades culturales.