Manuel Valls, líder de la plataforma 'Barcelona, capital europea' que cuenta con el apoyo de Ciudadanos, y el PSC intensifican su particular batalla por el voto progresista cuando solo quedan cuatro meses y medio para las elecciones municipales (26 de mayo).

La irrupción del ex primer ministro de Francia, el pasado 25 de septiembre, fue acogida con muchas críticas por el resto de las formaciones políticas. Especialmente duras fueron las reacciones de Ada Colau, alcaldesa de Barcelona, y los partidos independentistas. Mucho más moderadas fueron las críticas desde las filas del PSC y, sobre todo, del PP.

LA PLATAFORMA DE VALLS

Jaume Collboni, líder del PSC en Barcelona, se posicionó ya en septiembre como el único candidato progresista no independentista. Calificó la plataforma de Valls como “una operación de marketing y un engaño” y cuestionó sus postulados socialdemócratas. “Que nos quieran hacer pasar esta operación como una plataforma transversal apelando al voto progresista cae por su propio peso”, añadió Collboni.

Valls, por su parte, reaccionó sin apenas inmutarse. Priorizó sus ataque a los partidos “separatistas” y al “populismo” de Colau, a quienes puso en un mismo paquete como las grandes amenazas de Barcelona. Paralelamente, recordó su longeva militancia socialista en Francia. El político hispano-francés, nacido en Horta, también anunció desde el minuto cero su voluntad de arañar votos al PSC y al catalanismo más moderado.

LAS ELECCIONES DE ANDALUCÍA

El resultado de las elecciones de Andalucía y la formación de un nuevo gobierno ha cambiado el respeto inicial por un nuevo escenario menos amable. Valls no ha escondido sus discrepancias e incomodidad con la dirección de Ciudadanos por su ambigüedad con Vox, pero está muy dolido con algunos reproches recibidos desde las filas socialista. De ahí, su ataque al PSOE en su último comunicado, enviado este viernes.

“Me ha decepcionado profundamente que el PSOE haya carecido de altura de miras, responsabilidad y sentido de Estado para facilitar con su abstención una transición que impidiera el protagonismo de la ultraderecha”, ha expresado Valls.

En el PSC, mientras, celebrarán esta sábado el respaldo público de Pedro Sánchez a la candidatura de Collboni a la alcaldía de Barcelona.

LA ESTRATEGIA DEL PSC EN BARCELONA

La estrategia del PSC, como avanzó Metrópoli Abierta, pasa por visualizar a Collboni como el Pedro Sánchez de Barcelona. En las filas socialistas, asimismo, se argumenta que Collboni es “joven, conocido, progresista y conoce Barcelona palmo a palmo”, en clara alusión a Valls.

Pedro Sánchez, presidente del gobierno español, y Jaume Collboni, candidato a la alcaldía de Barcelona por el PSC
Pedro Sánchez avala a Jaume Collboni como candidato del PSC a la alcaldía de Barcelona


En el PSC argumentan que son el “único partido de izquierdas no independentistas” e insisten en identificar a Valls con Ciudadanos. Los socialistas catalanes acusan al líder de 'Barcelona, capital europea' de querer que la Ciudad Condal “sea la capital de Tabarnia”.

UNIDOS POR LAS CRÍTICAS A COLAU

Valls nunca se ha referido a Tabarnia en sus discursos. En cambio, sí se ha posicionado a favor de Barcelona como “capital del mediterráneo” y como complemento ideal de Madrid en una España moderna. El ex primer ministro francés y Collboni, no obstante, sí coinciden en rechazar la idea de “Barcelona como capital de la República catalana” y en calificar de “fiasco” la gestión de Colau como alcaldesa de Barcelona.

En el PSC esperan recuperar algunos/muchos votos que en 2015 fueron para Barcelona en Comú de la misma manera que Valls compite por la centralidad con los socialistas. Y esa búsqueda de votos indecisos explica que la batalla entre entre el ex primer ministro de Francia y Collboni haya subido de tono en los últimos días.Y todavía quedan cuatro meses y medio para las elecciones.

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