El candidato de ERC a la Alcaldía de Barcelona, Ernest Maragall, asegura que si gobierna en la ciudad afrontará la presencia del top manta en las calles, aunque ha advertido de que se trata de un fenómeno de carácter global: "A mi no me costaría nada decir que acabaré con el top manta. Pero, cuando alguien dice que acabará con el top manta está mintiendo".

En un desayuno con comerciantes organizado por la Fundació Barcelona Comerç y Barcelona Oberta, Maragall ha defendido mejorar el control del espacio público, aunque ha descartado hacerlo exclusivamente con agentes de la Guardia Urbana: "Debemos aumentar su presencia. Pero si queremos erradicar el top manta, solo sería posible con una ciudad totalmente policializada", que ha dicho que no quiere.

A FAVOR DE MODERNIZAR EL TAXI Y DEL TRANVÍA 

Preguntado sobre su valoración sobre el conflicto entre taxistas y empresas de VTC, ha asegurado que la normativa de la Generalitat no ha sido "la mejor respuesta" al problema, y ha apuntado que el gran error fue no producir más licencias de taxi cuando se podía y no actuar a tiempo para adecuar la oferta a la demanda; evitar la proliferación del mercado secundario de licencias y modernizar el sector.

En relación a la unión del tranvía por la avenida Diagonal, el candidato ha reiterado que ERC está a favor de estudiar si es viable la unión, y ha dicho a los comerciantes que entiende la "pereza" y las complicaciones que pueden ocasionar las obras, aunque ha pedido tiempo para mirar la cuestión con lupa, sin prisa y fuera de la fiebre electoral, según él.

NO A LA CIUDAD FRANQUICIA

Maragall ha subrayado el comercio como un elemento definidor de la ciudad: "No quiere que Barcelona sea una ciudad franquiciada. No estoy en contra de que se establezcan, pero no puede sustituir el comercio de proximidad", y ha dicho que si es alcalde implantará los Bussines Improvement Districts (BID's) proyectados en Sant Andreu y el Born.

"Estos proyectos no se han consolidado porque no estamos gobernando nosotros. En el gobierno actual hay desconfianza con el sector privado, en vez de corresponsabilidad, y hay ideología, en lugar de complicidad", y ha asegurado que es el momento de dejar atrás las pruebas piloto e implantar modelos que han tenido éxito en otras ciudades adaptándolos a las necesidades de Barcelona.