La profesora Laia Bonet se perfila como la segunda de la candidatura del Partit dels Socialistes de Catalunya (PSC) en las elecciones municipales del mes de mayo en Barcelona. Será el gran apoyo del líder de este partido en la ciudad, Jaume Collboni, según ha podido conocer Metrópoli Abierta de fuentes solventes. Bonet ya había competido con éste en el año 2015, al haberse presentado ambos a las primarias para alcaldable.

Bonet fue diputada en el Parlament y portavoz adjunta primera del grupo parlamentario, así como secretaria del Govern de la Generalitat desde 2007 a 2010 y responsable del apoyo técnico en materia del despliegue legislativo del departamento de Presidencia. También fue asesora del consejero de Gobernación y Administraciones Públicas en el 2006 y, desde 2015, es directora adjunta al presidente de Aigües Ter Llobregat (ATLL). Habla perfectamente castellano, catalán, inglés, francés, alemán y sueco y es profesora de Derecho Administrativo en la Facultad de Derecho de la Universidad Pompeu Fabra.

PERFIL CATALANISTA

Considerada uno de los valores más importantes del ala catalanista del PSC, Collboni cuenta incorpora así un perfil totalmente catalanista a su lista. Fuentes socialistas declinaron realizar cualquier comentario al respecto alegando que “la candidatura no está cerrada” y que es el propio Collboni quien lleva a cabo contactos para las incorporaciones a la lista. Además, existen conversaciones con diferentes personas para que puedan integrarse en la la misma.

Pero lo que sí tiene claro el PSC es la estrategia a seguir. “El escoramiento de Ada Colau hacia el independentismo nos deja un margen de maniobra excelente –señalan fuentes socialistas a este diario-. Constatamos que nos beneficia el hecho de que mucha gente de izquierdas que no se siente independentista se haya sentido huérfana los últimos meses por la deriva de Colau  y por sus decisiones independentistas. Ahí tenemos un nicho electoral que, sin duda, nos beneficiará”.

ESCENARIO MUY ABIERTO

La estrategia del PSC parte de la base de que hay un escenario muy abierto, “mucho más que en otras ocasiones”. Ello, unido a la crisis de Podemos, es una baza que el socialismo puede jugar para recuperar posiciones en la capital catalana, un bastión al que se le da tanta importancia que para el ungimiento de Jaume Collboni como cabeza de cartel asistió el mismísimo presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

En las filas del partido se tienen en cuenta tres factores fundamentales que pueden atraer el voto hacia sus candidatos. En primer lugar, esa decepción de la izquierda no independentista con Colau y su equipo. Pero luego también se puede prever un cierto atractivo del socialismo y, en ese sentido, se cree que el efecto Sánchez se notará algo en estas elecciones. Otro factor a tener en cuenta es que el independentismo concurre muy dividido. La candidatura encabezada por Joaquim Forn le puede restar votos a la que encabeza Ernest Maragall por ERC y eso puede beneficiar al PSC debido a la aplicación de la Ley d’Hont en el reparto de ediles.

VALLS NO ACABA DE SITUARSE

Otro factor más: la candidatura de Manuel Valls no acaba de situarse como preveía en el panorama político, lo que abona que el voto no independentista no se concentre en esa candidatura y se reparta con los socialistas. “Era de esperar. Valls es un perdedor y no despunta. Había perdido todas las primarias en las que se presentó en el PSF. Fue ministro porque lo pusieron a dedo y primer ministro por un pacto con Hollande en segunda vuelta”, arguye una de las fuentes. Subraya la fuente que Barcelona se le puede atragantar y que el beneficiado será el PSC, “que es quien tiene experiencia de gobierno y quien puede solucionar los problemas de los habitantes de la ciudad”.

Por último, el factor de la crisis en Podemos: “La gente suele votar para que luchemos por ellos, no para luchar entre nosotros. Y al final, acaba penalizando las guerras fratricidas. No es de extrañar que una parte del voto descontento de Podemos vuelva al PSC”, explican las fuentes consultadas. Y eso sin contar con el hecho de que Colau, cuyos posicionamientos se encuentran más cerca de Íñigo Errejón que de Pablo Iglesias, tendrá que lidiar ahora con el partido morado para conformar una lista unitaria.

Lo curioso del caso es que en esa crisis de Podemos puede tener un papel crucial el teniente de alcalde Jaume Asens, cuyas relaciones con Iglesias le sitúan como el mejor situado para ser el hombre fuerte de la formación morada en Cataluña, en sustitución de Xavier Domènech. “Si Iglesias acaba nombrándolo, significará que no han entendido absolutamente nada. Asens escorará a Podemos hacia el independentismo, que es su ideología principal”, apunta una fuente socialista. Si eso le supone un problema a Colau está por ver. De momento, Asens parece que figurará en la lista de las municipales, pero es el candidato que se reserva para concurrir a las generales en la próxima convocatoria electoral, por lo que no acabaría la legislatura. Pero, ciertamente, Asens acentuaría el carácter independentista de la apuesta de Colau y, según las previsiones del PSC, eso redundaría en beneficios electorales para los socialistas.