El equipo de gobierno de la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau (Barcelona en Comú), ha intentado colocar con calzador un debate sobre la grave situación que se vive en la franja de Gaza, por la masacre que se está cebando con la población civil palestina, en la Comisión de Presidencia que no estaba previsto en el orden del día de la sesión pero la presidenta de la comisión, Francina Vila (PDeCAT), la ha frenado al no apreciar la urgencia. La decisión de Vila ha indignado a los comuns que han acusado a la edil demócrata de “censurar” el debate.

La intención de BeC era que se debatiera una declaración institucional sobre los graves incidentes en Palestina, pero el texto que debía ser consensuado no ha llegado a tiempo a todos los grupos de la oposición. Concretamente, al PP se le ha entregado momentos antes de comenzar la comisión. Otros partidos se han quejado de que no podían introducir enmiendas (debido a las prisas con las que se les ha hecho llegar el texto) y que algunos puntos de la declaración institucional iban más allá de lo sucedido estos últimos días en la franja de Gaza y requería "una reflexión más profunda y menos precipitada".

Así que la intentona de los de Colau -que tenía el apoyo explícito de las formaciones que sí habían participado en su redacción- ha chocado de plano con Francina Vila, quien ha decidido no tramitar el documento, porque “para promover un debate, todos los grupos han de tener la información a tiempo". "En una cuestión de envergadura como esta no se puede frivolizar si no se garantizan los derechos de todos los grupos”, ha defendido la presidenta de la comisión. Y ha aportado una solución: “Si el gobierno considera que es un tema grave, que cree un grupo de trabajo en el que se consensúe un texto para que se debata en el próximo pleno” (25 de mayo).

EVITAR UN DEBATE INCOMODO

La reacción de los comuns ha sido airada. La concejal de Relaciones Internacionales de Barcelona, Laura Pérez (BeC), ha acusado a Vila de “evitar un debate que le era incómodo con argumentos subjetivos”. “Es lo parecido a la censura que se ha visto en esta comisión. Estamos censurando el debate”, ha denunciado Pérez.

Vila se ha defendido y ha negado las acusaciones de censura: “Esta presidenta no quiere censurar. Los debates se han de promover pero cuando se tiene toda la info encima de la mesa, algo que no ocurre ahora”, ha remarcado. Igualmente, Francina Vila ha dejado claro que condena “la violencia en todas sus formas de expresión” y, en concreto, “la muerte de población civil en todos los conflictos del mundo”.

La concejal de Ciutadans (Cs), Marilén Barceló, ha abogado también porque el tema se trate en el pleno municipal de la próxima semana. “Nos preocupa el conflicto de Gaza pero es un tema que se debe tratar con calma, dialogando y con consenso, para que todos los grupos puedan posicionarse”, ha señalado Barceló. La edil de Cs ha recordado que “no todos los grupos municipales hemos recibido el texto a la vez” por lo que apoyaban la decisión de Vila.

EL ORDEN DEL DÍA PREVISTO

Los grupos de la izquierda ideológica (ERC, PSC y CUP) han invitado hasta el último momento a la presidenta Vila a “reconsiderar” su decisión e incluso a que pospusiera el debate sobre Gaza al último punto del día de la comisión para que los diferentes grupos tuvieran tiempo de preparar sus intervenciones. Pero la concejal del PDeCAT no se ha movido de sus posicionamientos y ha iniciado la sesión con el orden del día previsto.

La concejal del PP, Ángeles Esteller, se ha quejado de que no se le hubiera hecho llegar el texto de la declaración y ha apoyado la decisión de Vila porque “una propuesta así se tiene que trabajar” a fondo, y en el texto había cuestiones de fondo que no eran urgentes. No obstante, Esteller ha dicho encontrarse “consternada” por lo que está ocurriendo en Gaza. En términos similares se ha posicionado el concejal no adscrito, Gerard Ardanuy, que ha incidio en que los temas “que pueden suscitar un acuerdo absoluto pero son complejos por cuestiones de geopolíca hay que reflexionarlos”.

María Roviraedil de la CUP,  ha ido más allá y ha acusado directamente a Francina Vila y al PP de vetar la declaración institucional porque “seguramente hay intereses detrás para no debatirla”. Rovira incluso ha negado que al PP no se le hubiera entregado el texto, llamando a los populares poco menos que mentirosos. Esteller ha desmentido la acusación.