El efecto Vox tras las elecciones andaluzas pone en aprietos al PP de Barcelona. El partido de la ultraderecha que consiguió entrar en el Parlamento andaluz con 12 diputados piensa en el Ayuntamiento de Barcelona como una de las instituciones en las que puede poner un pie. Y, en realidad, algunas encuestas vaticinan que podría tener representación municipal si mañana mismo se celebrasen elecciones municipales.

Pero el verdadero sorpaso de Vox es el de que puede dejar fuera al PP por primera vez desde la reinstauración de la democracia. “Ya no es por lo que saque: los pocos miles de votos que puede aglutinar se los roba al PP, que no tendría el margen suficiente como para mantener representación municipal”, explica a Metrópoli Abierta una fuente municipal.

Un alto dirigente de Vox explica a este diario que “en Barcelona estamos muy ilusionados con los resultados en Andalucía y creemos que ese resultado se extenderá fuera de allí”. Asimismo, admite que la capital catalana es uno de los lugares donde el partido de ultraderecha espera cosechar unos buenos resultados. “Presentarnos en Barcelona es una exigencia moral”, enfatiza la fuente.

Sondeos celebrados a lo largo de los últimos meses han mostrado un comportamiento errático del electorado. “De repente, el PP llegaba al 5%. Luego, Vox le sacaba un 1%. Más tarde, el PP volvía a recuperar. En el momento en el que Vox estuvo más alto sobrepasaba con creces el 1, y eso dejaba al PP fuera del consistorio”, admiten dos concejales de distintos partidos.

“NO ES EL VOTO ÚTIL”

Pero las encuestas tienen sólo un valor indicativo. Desde el PP subrayan que Vox “es un partido aluvión, con un voto muy inestable”. Los populares aseguran que la gestión de los resultados andaluces serán muy importantes para saber el comportamiento futuro del electorado. “Vox puede convertirse en el nuevo 'Plataforma per Catalunya', porque tanto su discurso como su estrategia puede neutralizarse a corto plazo. Lo que está claro es que no es el voto útil”, enfatizan desde el PP.

A la gestión de los resultados andaluces también podría añadirse el posible desgaste el líder del nuevo partido, Santiago Abascal. En los próximos días, la prensa aireará sus bicocas con los trabajos, el regalo de Esperanza Aguirre poniéndole al frente de una Fundación en la que sólo trabajaba una persona y que tenía un presupuesto de casi 190.000 euros. Y, por si fuera poco, Abascal vivió durante cuatro años en Madrid en un piso gratis total. “En política es todo muy frágil”, advierten los populares.

De lo que no hay duda es de que los resultados municipales deberán tener en cuenta el efecto Vox: los sufragios que se escapen hacia la nueva formación provendrán, en su casi totalidad, del electorado del PP, lo que pude llevar al tradicional partido de la derecha a quedar fuera de muchos consistorios o, en algunos casos, a cosechar resultados muy inferiores a los de las últimas municipales.

ESPERAR A VER SI HAY VOTO DEL CABREO

“Es cierto que hemos pasado del péndulo al vaivén. Pero adivinar un escenario para estas municipales es muy arriesgado, dadas las especiales circunstancias que concurrían en Andalucía. Allí, se ha producido una especie de voto del cabreo y la gente votó a Vox porque tenía la percepción de que el cambio no era posible. Pero sí era posible. Lo que habrá que ver es si en las municipales de mayo se repite ese escenario. En Barcelona, la cosa es más compleja y habrá que esperar a ver cómo se asientan las estrategias de cada partido y cómo se establecen los pactos para adivinar por dónde irá el electorado”, señala una fuente del PP.

Ignacio Garriga, portavoz del comité ejecutivo nacional de Vox / HUGO FERNÁNDEZ
Ignacio Garriga, portavoz del comité ejecutivo nacional de Vox / HUGO FERNÁNDEZ

Desde las filas independentistas, se incide en que “si Vox presenta candidato, puede sacar un porcentaje vital. Y hay un curioso fenómeno: en un enfrentamiento dialéctico, un porcentaje nada desdeñable de votos podrían irse a Vox en vez de a Ciudadanos, con lo que tenemos al partido de la ultraderecha que podría llegar a entre el 1 y el 2% de los votos. No le servirían de nada, pero dejaría tirado al PP. De todos momentos, no se puede asegurar nada, porque en las próximas elecciones se moverán los datos hasta los últimos momentos”.

Los indicios de que quien más tiene que perder es el PP, no obstante, son aceptados sin discrepancias por todos los partidos que forman parte del consistorio.