Como viene siendo habitual desde al ámbito independentista, teniendo como protagonista especial al alcaldable Manuel Valls, la izquiera antisistema planifica seguir utilizando la técnica del escrache como manera de paliar la 'marea constitucionalista' que se cierne sobre Barcelona este diciembre.

El diputado de la CUP Carles Riera ha considerado este jueves constitucional que el Consejo de Ministros que se celebrará en Barcelona el 21 de diciembre será "un acto de naturaleza absolutamente colonialista" y "un acto clásico de despotismo de un Estado opresor".

"Lo que debemos conseguir ese día es demostrarles que no mandan. Les debemos disputar la hegemonía en nuestro país y en nuestro territorio aunque sea por unas horas; que no tienen el poder, que no tienen el control ni la hegemonía", ha aseverado el parlamentario de la formación anticapitalista.

Así se ha expresado Riera en el marco del debate mantenido con la consellera de Presidencia y portavoz del Govern, Elsa Artadi, y el diputado de ERC Ruben Wagensberg, titulado De Xirinacs al 1-O. La República que queremos, durante el ayuno de 24 horas que se celebra en los Caputxins de Sarrià, en solidaridad con los presos independentistas en huelga de hambre.

Riera ha pedido que el 21 de diciembre "sirva como ejemplo de lo que debe venir", ya que ha asegurado saber que "se está preparando la respuesta y movilización" a la reunión del Gobierno de Pedro Sánchez.

El diputado de la CUP ha dicho sentir "una cierta fatiga de lo que es simbólico" y, por ello, ha dicho que "hay que ir un poco a la praxis". "Debemos hacerlo bien, con fuerza, de manera que cada paso que hagamos sea determinante".

"El 21 de diciembre es una oportunidad para demostrar al Gobierno que aquí disputamos el poder en nuestro territorio", ha concluido Riera.