La líder de Cs en el Ayuntamiento de Barcelona, Carina Mejías, ha criticado este miércoles a la alcaldesa, Ada Colau, por su "sumisión a la CUP" por no ceder una piscina municipal  (en concreto, la Sant Jordi) para el partido de waterpolo España-Israel que, finalmente, se jugó el martes en el CAR de Sant Cugat del Vallès.

Mejías ha lamentado que Colau haya puesto "una vez más al Ayuntamiento al servicio de su ideología, mezclando deporte y política", y ha insistido en que la actitud de la alcaldesa ha puesto a la ciudad en "una delicada situación diplomática", según ella.

La concejal ha asegurado que la organización 'Boicot, Desinversiones y Sanciones a Israel' (BDS) es una organización antisemita prohibida en Francia, y ha insistido en que "no existe más justificación para la negativa de celebrar el partido que los motivos ideológicos que Colau antepone al deporte".

CONFLICTO DIPLOMÁTICO

El parido maldito pasó de ser un choque deportivo a otro político. Tanto el Ministerio de Deportes como la Secretaria de Estado para el Deporte estuvieron en contacto con el Ministerio de Asuntos Exteriores para solucionar lo que consideraron un “intento de boicot inaceptable" y que provocó quejas y duras críticas de sus homólogos israelís.

Algo que todavía no se entiende es por qué la CUP no protestó el pasado julio, cuando Israel compitió sin problemas en el Europeo de waterpolo, un torneo de mucha más entidad y trascendencia mediática. Tampoco el Ayuntamiento de Barcelona dijo nada entonces y, de hecho, se implicó en el torneo disputado en otra piscina municipal, en este caso la Picornell de Montjuïc.

Según Fernando Carpena, presidente de la Real Federación Española de Natación (RFEN), organizadora del encuentro, "se han aprovechado de un evento pequeño". Tras estudiar alternativas con la Federación Internacional (FINA), la Federación de Israel y el CSD, y dada "la situación de inseguridad" que se podía dar en la Sant Jordi (con pintadas a favor y en contra de la presencia israelí), Carpena ha dicho que finalmente se decidió trasladar el partido al CAR de Sant Cugat.