David Companyon, vicepresidente de Ètic Habitat y exdiputado de los comunes
David Companyon, vicepresidente de Ètic Habitat y exdiputado de los comunes

El gran negocio de un exdirigente de los comunes con la mediación vecinal

Ètic Habitat, cuyo vicepresidente es el exdiputado David Companyon, se ha llevado más de 900.000 euros en contratos públicos en menos de tres años

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Periodista

La mediación entre Administración y vecinos es uno de los platos fuertes de la gestión municipal y a esta medida se destinan periódicamente fondos municipales. Una de las empresas presentes en este tipo de concursos es Ètic Habitat, una cooperativa del ámbito de los comunes. Esa relación se confirma por el solo hecho de que el vicepresidente de la misma es el exdiputado David Companyon. En Ètic Habitat también figuran sus hermanos. Esta sociedad se ha llevado más de 900.000 euros desde finales de 2019 en contratos públicos destinados exclusivamente a realizar labores de mediación.

La última adjudicación realizada se eleva a 44.570,52 euros y lleva fecha de 22 de junio de 2022. ¿Y para qué es? Según un informe de necesidad, el Ayuntamiento necesita del servicio de mediación vecinal “para dar respuesta, desde la dirección alternativa al conflicto y las diferentes herramientas que la componen, a situaciones donde hay un conflicto y para restaurar la convivencia”. Señalan también las condiciones del contrato que el Ayuntamiento “hace una apuesta clara para trabajar con las estrategias de mediación, entendidas como estrategias alternativas al conflicto desde diferentes aproximaciones y modelos de intervención, y como una herramienta clave para el fomento de la convivencia y la cohesión social”.

DESCARTADA LA RIVAL

Dicen también las cláusulas que “en una sociedad donde las relaciones sociales, contactos entre personas y colectivos con diferentes identidades, culturas y necesidades son diversas, es preciso trabajar para la construcción de la convivencia social, y más en contextos sociales, sanitarios y económicos como los actuales, donde se pueden dar conflictos sociales y vecinales, resulta, pues, oportuno y necesario fomentar y ofrecer a la ciudadanía servicios y herramientas de resolución pacífica de los conflictos”.

Un informe jurídico interno del Ayuntamiento justifica que el contrato se otorga a Etic Habitat y se rechaza el presupuesto de otra empresa que concurría a la licitación porque “no había justificado los costes laborales del personal adscrito a la ejecución del contrato”. Además, señalaba que se recurría a un procedimiento “negociado sin publicidad” y tramitado por la vía de “imperiosa urgencia, incompatible con los plazos establecidos en otros procedimientos”. Por último, detallaba que el coste total del contrato será de 89.141,04 euros, puesto que se prevé una prórroga de un año. Un segundo informe jurídico fechado el pasado 2 de junio daba luz verde definitiva al contrato.

Plaza Sant Jaume de Barcelona con el Ayuntamiento
Plaza Sant Jaume de Barcelona con el Ayuntamiento

8 CONTRATOS PÚBLICOS

Etic Habitat no es nueva en estas lides, puesto que en los últimos años se ha llevado al menos 8 contratos por tareas similares, que suman más de 900.000 euros. El pasado 21 de febrero, la cooperativa se llevó otro contrato de 81.141 euros para un servicio similar. En julio de 2021, la mediación salió por 32.656 euros. En 2020, se hizo con varios contratos por esos mismos conceptos: el 24 de noviembre, se adjudicó uno de 115.200 euros para “el apoyo grupal e individual a mujeres en situación de precariedad en cinco barrios”. Se trataba de la puesta en marcha del proyecto Dones Amunt. El 20 de noviembre, el consistorio le adjudicó uno de 10.003 euros para el apoyo al realojamiento habitacional de personas inmigrantes. El 13 de agosto, nuevamente para mediación vecinal se llevó una adjudicación de 14.999 euros y el 13 de marzo de ese año, otro de 14.650 euros para la mediación HUTS (apartamentos de uso turístico).

El contrato más espectacular adjudicado a Etic Habitat, no obstante, fue en octubre de 2019, cuando se llevó 332.000 euros para el “servicio de apoyo a la organización de comunidades de vecinos”. El año pasado, a punto de vencer, ese contrato fue renovado hasta el 31 de marzo de 2023. El precio de la renovación ascendió a otros 237.397 euros.

David Companyon (izquierda) con Joan Herrera, en una imagen de archivo / EUROPA PRESS
David Companyon (izquierda) con Joan Herrera, en una imagen de archivo / EUROPA PRESS

EJECUTIVO DE LA GENERALITAT

El vicepresidente de la cooperativa, David Companyon, es un viejo experto en tender puentes y en labores de mediación, aunque a veces eso le hubiera supuesto la generación de fuertes tensiones dentro de su propio partido. Proveniente del Partido Obrero Revolucionario, fue director de marketing y proyección exterior de la empresa pública Adigsa y, de 2007 a 2012, director de comunicación y relaciones externas del Institut Català del Sòl (Incasol), tarea que compaginaba con la de consejero de ICV en el distrito de Gràcia. En esa época era ya militante de EUiA, el partido que se coaligó tradicionalmente con ICV y que era la rama catalana del Partido Comunista de España (PCE). En las elecciones de 2012 fue elegido diputado en las listas de ICV y llegó a ser elegido cuarto secretario de la Mesa del Parlament. En las elecciones de 2015, quedó relegado en las listas y no fue elegido diputado.

En las filas de los comunes y de ICV, Companyon fue siempre una rara avis. Más cercano a los planteamientos de la CUP que a los de sus compañeros de formación, el ahora cooperativista ejerció en muchas ocasiones como puente de la izquierda catalana con el mundo independentista. De hecho, siempre se definió como independentista. Tanto que levantó ampollas cuando apareció, a mediados de 2017, en un mitin de la CUP en Valls siendo miembro del consejo nacional de EUiA y de la coordinadora nacional de Catalunya en Comú. Un sector de su propio partido pidió al entonces líder de los comunes, Xavier Domènech, que tomase medidas. Fue una tormenta en un vaso de agua, aunque lo cierto es que Companyon se prodigaba entonces en toda clase de eventos promovidos por el independentismo y aparecía como por arte de magia en todas las citas a las que el soberanismo quería dar la pátina de transversalidad.

PARTIDARIO DE PACTO ERC-CUP-COMUNES

Companyon fue también el impulsor de un manifiesto independentista que pedía el voto para Xavier Domènech, candidato de los comunes. Ese manifiesto abogaba por una República catalana dentro de unos Països Catalans y trataba de ganar adeptos del espectro soberanista para la causa de los comunes. De hecho, Companyon era partidario de una alianza entre ERC, CUP y comunes para gobernar Cataluña, dejando fuera de la coalición a los socialistas.

Su cercanía a la CUP le trajo muchas críticas. En una ocasión, fue reprendido (junto a sus colegas de la CUP) por la entonces presidenta del Parlament, Núria de Gispert, por lucir camisetas reivindicativas, ya que ésta consideraba que “la dignidad de la institución requiere una formalidad diferente”. En la conferencia política de la CUP celebrada en octubre de 2015, en la que la formación anticapitalista decidió finalmente apear a Artur Mas de la presidencia de la Generalitat, Companyon estaba en primera fila, como representante de EUiA. En aquellos momentos, acababa de recibir un premio del Observatorio contra la Homofobia por haber llevado al Parlament una ley pionera contra la discriminación sexual. Companyon fue el ponente de la norma, registrada por ICV y apoyada por PSC, ERC y la CUP.

“LO HAREMOS”

Su independentismo quedó patente cuando, en 2016, afirmó públicamente que si no se permitía hacer un referéndum, “lo haremos desde la legalidad catalana”. Y subrayaba: “El referéndum es urgente. No podemos esperar. Es preciso hacerlo”.

Su análisis de las últimas elecciones municipales (que ganó por menos de 5.000 votos el republicano Ernest Maragall) fue que Barcelona en Comú había obtenido unos buenos resultados, teniendo en cuenta que ERC se había beneficiado del bajón de JxCat y que los socialistas habían doblado concejales. “Después de las políticas realizadas, con todas las luces y las sombras que puede presentar una gestión política de cuatro años, pienso que han sido revalidadas por la ciudadanía”, declaraba en una entrevista en el semanario El Temps. De momento, esa política comunera le ha servido para ir arañando contratos públicos en el Ayuntamiento que gobierna su partido.

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