La Federació d’Associacions de Veïns i Veïnes de Barcelona (FAVB) se ha desmarcado del pacto de las terrazas y cuestiona el acuerdo alcanzado por el Ayuntamiento de Barcelona y el Gremi de Restauració para salvar miles de negocios en plena crisis del coronavirus. En un comunicado firmado con otras entidades, la FAVB prosigue con su campaña de hostigamiento contra bares y restaurantes de la ciudad.

En la nota, la FAVB esgrime que “uno de los sectores afectados” por la pandemia del coronavirus es el de la hostelería y la restauración, “que tendrá una recuperación lenta precisamente por ofrecer espacios de socialización que se deben pautar”. En la misma, la entidad apuesta por una recuperación “compatible con los derechos de los vecinos y el reparto necesario del espacio público con las formas de movilidad sostenible, garantizando la seguridad y accesibilidad en los desplazamientos a pie”.

La FAVB añade: “La perspectiva exclusivamente económica en estos momentos de grave crisis sanitaria olvida que ésta no ha de ser la única, ni mucho menos, la principal prioridad para la recuperación sanitaria y social en Barcelona”.

EL PAPEL DEL AYUNTAMIENTO

La entidad que preside Ana Menéndez añade que Barcelona necesita “espacios seguros, amplios y diáfanos para poder pasear o desplazarse, manteniendo la distancia de seguridad”. Y propone que prevalezcan los criterios de “salud pública, los derechos de los vecinos y vecinas, y el derecho a la accesibilidad”.

La concejal Gala Pin se ha juntado con Ana Menéndez (MAPD) a favor de su protesta en plaza Sant Jaume / MIKI
La ex concejal Gala Pin y Ana Menéndez, presidenta de la FAVB

En su comunicado, La FAVB pide un debate al Ayuntamiento para modificar la ubicación de las terrazas a partir de un acuerdo entre el sector de la restauración y las entidades vecinales. Y añade: “Cualquier modificación o ampliación del espacio ocupado debe tener carácter temporal en función de la situación sanitaria”.

DISTANCIA DE SEGURIDAD

La FAVB recuerda que la normativa vigente de accesibilidad exige un espacio libre de 1,80 metros desde la fachada de los edificios, distancia que debería ser ahora de tres metros, según el criterio de dicha entidad. También pide que no se haga “un abuso” de la nueva normativa y se vanagloria de que durante el estado de alarma la ciudad no haya sufrido “ruidos perjudiciales” para la salud de los barceloneses.

Finalmente, la FAVB remarca que el precio de las tasas de las terrazas de Barcelona, recientemente aprobadas, “continúa siendo enormemente bajo comparado con otras ciudades”.

PERE MARINÉ

Entre los firmantes se encuentra Pere Mariné, portavoz de la FAVB que en los últimos años se ha mostrado muy crítico con la actual reglamentación de las terrazas y sus horarios, exigiendo que los bares y restaurantes cerraran antes sus negocios para facilitar el descanso vecinal. A Mariné, curiosamente, se le ha visto en más de una ocasión en las terrazas de la Rambla del Poblenou por la noches. Sobre todo, en los meses de verano.

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