La portavoz de ERC en el Ayuntamiento de Barcelona, Elisenda Alamany, ha pedido a la alcaldesa, Ada Colau, paralizar la actividad institucional en la ciudad como respuesta a la sentencia del Tribunal Supremo que ha condenado a los políticos soberanistas por el 1-O.

"La sentencia no es sólo durísima, también injusta. Es una aberración, y marcará un antes y un después en el Estado español", ha asegurado en declaraciones a la prensa, y ha dicho que su grupo municipal está conmovido por la condena a 10 años y seis meses de prisión e inhabilitación para el exconcejal de JxCat Joaquim Forn.

BARCELONA "HA DE LIDERAR LA RESPUESTA INSTITUCIONAL"

Alamany ha dicho que Barcelona "no puede dar la espalda al sentido común del país", que la capital catalana debe liderar la respuesta institucional a la sentencia, y ha explicado que ya han empezado conversaciones con el Gobierno municipal para estudiar cómo se hará esta respuesta.

"Hoy es un día de dolor, pero institucionalmente debemos estar a la altura de las reivindicaciones que hay en las calles. No se puede dar la espalda al sentido común del país ni al 80% de los catalanes que están a favor del derecho a decidir", ha detallado.

También cree que el fallo es un ataque a los "fundamentos de la democracia y al ejercicio de los derechos básicos como la libertad de expresión, de reunión y de manifestación", y ha enviado todo su apoyo a los concejales de JxCat afectados por la sentencia.