Ada Colau no es una alcaldesa fiable. Dos de cada tres barceloneses desconfía de la primera edil para gestionar los problemas de la ciudad, según el tercer Barómetro de Barcelona elaborado por Centre d'Estudis Sociològics para Metrópoli Abierta.

A tres meses de las elecciones municipales del 26 de mayo, Colau no está muy bien posicionada para reeditar su victoria de 2015. La gestión de los comuns, con más sombras que luces, suscita muchos recelos entre los ciudadanos. El 64,3% afirma que no confía en su capacidad para liderar una ciudad que vive tiempos muy convulsos y de grandes cambios. La desconfianza popular se mantiene en los mismos niveles que hace cuatro meses.

INSEGURIDAD, MANTEROS....

Únicamente uno de cada cuatro ciudadanos (el 26,5%) expresa su satisfacción con Colau, mientras que el 6,8% restante opta por un término medio.

La creciente sensación de inseguridad, la permisividad del gobierno municipal con los manteros, el aumento de la suciedad, la errática política de vivienda, la proliferación de narcopisos en el Raval y su obcecación por los procesos de remunicipalización pasan factura a Colau, que ya está en campaña electoral.

LOS DISTRITOS CASTIGAN A COLAU

Los barceloneses también señalan a Colau como la gran responsable de los problemas ocasionados por los patinetes, y censuran su obra por su implicación en el conflicto del taxi, por la actual inestabilidad política que se vive en la ciudad, por los problemas ocasionados por la inmigración, el tráfico, el urbanismo y los carriles bici.

Respuestas de los vecinos encuestados sobre su confianza en Ada Colau

Por distritos, y desde el primer Barómetro de junio de 2018 publicado por Metrópoli Abierta, Colau solo mejora su imagen en el Eixample y mantiene los mismos registros en Sants-Montjïc. En el resto, el nivel de confianza ha caído. Los distritos en los que pierde más adeptos son Sant Martí, Horta-Guinardó y Gràcia.

LOS VOTANTES DE BARCELONA EN COMÚ, DECEPCIONADOS

Colau, curiosamente, ha perdido carisma entre los votantes de Barcelona en Comú, ERC y la CUP, que aprueban por los pelos a la primera edil. Entre los simpatizantes de su formación política, solo el 9,8% dice que sus expectativas están “totalmente cubiertas” después de casi cuatro años de mandato. El grado de insatisfacción, del 24,8%, es mucho mayor.

Los resultados de esta encuesta de Centre d'Estudis Sociològics sobre el clima de satisfacción y descontento de los barceloneses se han obtenido tras realizar 600 entrevistas a hombres y mujeres de 18 o más años empadronados en Barcelona, con derecho a voto en las elecciones municipales de 2019. El nivel de confianza para los resultados es del 95,5%. El trabajo de campo mediante entrevistas se realizó entre el 4 y el 11 de febrero de 2019.