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Ada Colau vive sus horas más bajas y ya ha lanzado dos medidas electoralistas para tapar sus fracasos como alcaldesa de Barcelona. A cuatro meses para las municipales, la primera edil ha anunciado su propuesta de destinar un 30% de las viviendas a pisos sociales y, más recientemente, prometió la creación de un servicio de odontología municipal. Dentistas y promotores están muy molestos con el populismo electoral de la alcaldesa y el posible impacto negativo de sus medidas.

Colau prometió que solucionaría el problema de la vivienda en 2015 y el conflicto sigue enquistado tres años y medio después. La situación actual incluso es más dramática que entonces. Con Colau se han construido menos pisos sociales que con Trias y Hereu. Acorralada, anunció la medida del 30%, que no se consultó previamente con la Asociación de Promotores y Constructores de Edificios de Catalunya (APCE).

“El problema de la vivienda se tiene que solucionar dentro de un ámbito metropolitano. Actualmente no hay una política conjunta y la solución tiene que ser global”, denuncia Lluís Marsà, presidente de la APCE, a Metrópoli Abierta.

EL PROGRAMA ELECTORAL DE COLAU

Marsà recuerda que Colau, alcaldesa de Barcelona y presidenta del Área Metropolitana de Barcelona (AMB), “no ha cumplido el programa electoral de 2015 en materia de vivienda” y añade que “los promotores privados han construido más pisos de promoción social que las administraciones públicas en los últimos cuatro años”.

El presidente de la APCE cree que la medida comportará un aumento del precio de la vivienda y teme “que se pare la rehabilitación” en Barcelona. Además, explica que la cifra del 30% es engañosa “porque el Ayuntamiento también incluye el espacio destinado a los locales comerciales”. “Lejos de solucionar el problema de la vivienda, la medida puede provocar una parálisis en la actividad del sector. Las consecuencias se visualizarán a siete u ocho años vista”, sentencia Marsà.

La APCE, por otra parte, está convencida de que la medida “va contra la ley catalana de Urbanismo y la ley estatal del suelo”, y no descarta emprender acciones legales si la propuesta, que posiblemente será uno de los grandes temas de debate de la próxima campaña electoral, se acaba aplicando.

EL SERVICIO MUNICIPAL DE ODONTOLOGÍA

La intranquilidad de la APCE guarda muchas similitudes con el malestar del Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de Catalunya (COEC), que la semana pasada expresó su rechazo a los planes de Colau de crear un servicio municipal de odontología. El sector acusa a la alcaldesa de hacer “publicidad engañosa”.

La alcaldesa de Barcelona sí comunicó previamente sus planes a los dentistas barceloneses, aunque el anuncio se produjo el pasado 8 de enero, solo dos días antes de que Colau anunciara el proyecto. En un comunicado, el COEC denunció que “nos anunciaron líneas generales, sin concreción de detalles ni entrega de ningún documento o memoria que pudiera justificar mínimamente la iniciativa, ya sea en el ámbito asistencial, social, económico o de la competencia”.

UN PROYECTO BAJO SOSPECHA

El COEC expuso, por ejemplo, que la nota de prensa del Ayuntamiento incluía algunas sentencias que cuestionaban el rigor, la eficacia y la idoneidad del proyecto. Entre los tratamientos que incluía estaba las extracciones dentales, cuando ésta “es una prestación cubierta por el sistema sanitario público”.

Los dentistas también cuestionan que la clínica municipal ofrezca tarifas que sean un “40% más baratas” y denuncian que utilizaran un estudio realizado hace cinco años. Preocupados en los últimos años con algunas malas praxis, los dentistas se sienten víctimas de las urgencias de Colau para maquillar su falta de gestión en Barcelona.