72 personas de sectores muy distintos -entre los que figuran algunos nombres que acompañan a Manuel Valls en su candidatura- firman cuatro manifiestos de apoyo al exprimer ministro francés en su asalto a la alcaldía de Barcelona. Los cuatro textos son transversales y recogen sensibilidades e ideologías distintas. Uno de ellos es un manifiesto firmado por los fundadores de Ciudadanos, otro defiende que Solo la buena gestión es progresista y los dos restantes ven a Valls como la única opción de cambio: El cambio que Barcelona necesita y Manuel Valls, la única opción de cambio real en Barcelona. Requerido por la prensa, Valls ha subrayado que "no esconde su alianza con Ciutadans. 

En el manifiesto progresista, gente como Joaquim Coll, Mercè Vilarrubias, Nicolás Redondo, Fernando Múgica, Ignacio Vidal-Folch, Anna Grau y Víctor Gómez Frías denuncia que en los últimos cuatro años Ada Colau "no ha podido fraguar ningún gran consenso de ciudad" y recuerda que su "gestión ha sido reprobada en ocho ocasiones por la mayoría del pleno municipal". Añade que la alcaldesa ha sido víctima de la "arrogancia y el desprecio" y señala a Valls como la "única alternativa ambiciosa", crítica con el separatismo y los populismos. "El verdadero progresismo se demuestra con buena gestión y capacidad de resolver los problemas concretos, sin cavar trincheras y sumando a todos los actores implicados".

APOYO DE BOADELLA

En el texto de los fundadores de Ciudadanos, personas como Albert Boadella, Félix de Azúa, Francesc de Carreras, Arcadi Espada, Félix Ovejero, Teresa Giménez Barbat y Ana Nuño, aseguran que Barcelona no puede permitirse "un Ayuntamiento que desaira las instituciones democráticas, cuelga mensajes partidistas en la fachada, expulsa el Ejército del Salón de la Enseñanza o califica de plaga de langostas el turismo que tanto beneficia amplias capas de ciudadanos". El manifiesto reclama un partido político capaz de enfrentarse al nacionalismo y de recuperar la conviviencia, el crecimiento económico, el bienestar social y el prestigio internacional. "Solo un gobierno municipal de centro, con amplios acuerdos a derecha e izquierda, como el que propone Valls, puede enderezar la situación e impedir que Barcelona acabe siendo presa del radicalismo antisistema y el fanatismo separatista".

En El cambio que Barcelona necesita, Àstrid Barrio, Josep Ramon Dueso, Josep Lluís Oller, Santiago Ballester, Fernando Brea, Mónica Roman y Antón Parera, entre otros, defienden "la moderación, el diálogo, la tolerancia, la excelencia y la firme voluntad de autogobierno pleno y fraternal con el resto de ciudades de España y con las capitales europeas. Desde el Ayuntamiento de Barcelona y con la colaboración de otros consistorios se tendrá que contribuir al nuevo catalanismo, promoviendo la centralidad del país y la defensa de un gobierno con valores". Los firmantes apuestan por la colaboración publico-privada y quieren situar a Barcelona "al frente de la vanguardia tecnológica de Europa". "Barcelona necesita un alcalde con capacidad de gestión y experiencia, cosmopolita y con visión europeísta... Barcelona necesita un alcalde que entienda que la ciudad no es un medio, sino la imagen de Cataluña y un motor económico y de progreso". 

NI DERECHAS NI IZQUIERDAS

El último de los manifiestos es Manuel Valls, la única opción de cambio real en Barcelona. Lo firman, entre otros, Valentí Puig, Manuel Milián Mestre, Ricard Fernández Déu, Miriam Tey, Fernando Sabater, Andrés Trapiello, Elena Barraquer y Núria Amat. Éstos escriben que "Valls es un demócrata, convencido que gobernar Barcelona se debe hacer siempre desde el respeto a la Constitución y la ley porque es la única forma de garantizar la seguridad ciudadana, las condiciones de crecimiento económico y la convivencia cohesiva" y aseguran que "votar a Valls no es votar derecha o izquierda en términos elementales. Es votar una Barcelona sin populismos ni enfrentamientos con el resto de España.

En el acto de presentación de los manifiestos, Valls ha sido preguntado por las palabras del alcaldable del PP, Josep Bou, que este miércoles ha dicho que el exministro galo del Interior esconde su alianza con Ciutadans. "No escondo nada. Un día me dicen voy de la mano con [Albert] Rivera, otro día me dicen que estamos enfadados. Hablar de esto es llevar el debate de la política hacia abajo", ha respondido el alcaldable. Lo cierto es que Valls ha hecho lo contrario y unas semanas antes de iniciar la campaña recuperó el nombre de Ciudadanos y ha llenado su lista de representantes del partido naranja para intentar recortar distancia con Colau y Ernest Maragall.