El sindicato policial CSIF ha denunciado a la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, a su concejal de Seguridad, Albert Batlle, y al Intendente Mayor Jefe de la Guardia Urbana (GUB), Pedro Velázquez, además de otros cargos del cuerpo, por el contagio por Covid-19 de un agente de la Policía Local.

El duro texto de la denuncia, a la que ha tenido acceso Metrópoli Abierta, y que ha sido remitido al Juzgado de Instrucción número 20 de Barcelona, culpa a los citados cargos públicos de, según ellos, cometer delitos contra la libertad sindical, los derechos de los trabajadores y de lesiones durante su gestión en los momentos más duros de la pandemia del coronavirus contra los miembros del cuerpo policial barcelonés.

La queja la han formalizado los líderes sindicales Eugenio Zambrano y Horacio López, ambos agentes de la GUB y afiliados al CSIF.

POLÉMICA CON LAS MASCARILLAS

Para argumentar este tipo de acusaciones, el documento expone algunos hechos que dejan a dichos gestores municipales en entredicho. En primer lugar, CSIF carga contra la decisión (posteriormente cambiada) de prohibir el uso de las mascarillas por parte de los agentes, con el consecuente daño que ello ha causado durante estos últimos meses en forma de contagios masivos del virus dentro de la GUB. 

En concreto, como ejemplo, el sindicato afirma que uno de sus afiliados (que responde a las siglas J.G.L.) "es perjudicado directo de una irresponsable decisión transformada en orden de obligatorio cumplimiento, que estuvo a punto de cumplirse en una condena capital para el propio agente o su familia". Desde el CSIF, se preguntan "con qué autoridad determinados señores pueden autorizar decisiones que ponen en riesgo un bien personalísimo como la salud de los trabajadores y la de terceras personas".

EPIs DEFECTUOSOS

Esta asociación de policías locales también carga contra Colau, Batlle y Velázquez por suministar a los agentes de la GUB material de protección anti-Covid en mal estado. En este punto, se denuncia que, tras conseguir revertir la decisión de no hacer llegar mascarillas a la plantilla, éstas que se les fueron facilitadas eran defectuosas. El problema de fondo es que estos EPIs no estaban homologados, por lo que resultaron del todo ineficaces para frenar el número de contagios.

Estos policías organizados también alertan de las consecuencias de la mala gestión de los servidores públicos de ámbito barcelonés durante los primeros compases de la pandemia.

Denuncia del CSIF ante Colau y Batlle por el contagio de un compañero / MA
Denuncia del CSIF ante Colau y Batlle por el contagio de un compañero / MA
Denuncia del CSIF ante Colau y Batlle por el contagio de un compañero / MA

En este sentido, denuncian que, en un primer momento, a pesar del cada vez más elevado número de compañeros contagiados, las autoridades municipales no adoptaron "ningún tipo de medidas de racionalización de plantilla en su actividad presencial ni se adoptaran medidas de control al personal en activo, a través de los correspondientes tests".

REINCORPORACIÓN SIN PCR

Finalmente, el CSIF también carga contra sus superiores en el cuerpo por exponer a la plantilla a una vuelta al trabajo tras la parte más dura de la crisis sanitaria de forma "imprudente y temeraria y sin ningún tipo de control sanitario".

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