El Ayuntamiento de Barcelona ha informado este lunes sobre las novedades del contrato de limpieza para los próximos ocho años, que entrará en vigor en 2022, permitirá un servicio "más flexible y de proximidad" y dará respuesta "a las necesidades de cada barrio".

Tal y como han explicado la alcaldesa, Ada Colau, y el concejal de Emergencia Climática y Transición Ecológica, Eloi Badia, la ciudad contará con una nueva flota de contenedores de menor altura para mejorar la visibilidad y de distintos tamaños según el barrio. Además, facilitarán la recogida selectiva. Tendrán un modelo más simple de separación de envases y bocas calibradas según el tamaño de los residuos que se viertan en él, y también contarán con sistemas de identificación de usuarios y mecanismos asociados a la apertura y el cierre de las tapas.

CONTENEDORES INTELIGENTES EN SANT ANTONI

Estas dos últimas novedades se probarán, en 2021, en contenedores inteligentes de recogida selectiva de residuos orgánicos. Los primeros estarán instalados en el barrio de Sant Antoni y funcionarán mediante un identificador, tarjeta o llavero que registrará la actividad de cada vecino. Se extenderán al resto de la ciudad durante los próximos años.

Por otro lado, el consistorio ha anunciado una nueva distribución de los containers. Se reducirá el número de contenedores de restos –los de color gris– en un 17% y se ampliará la cifra de contenedores de reciclaje en un 25%. Por otro lado, la basura orgánica dejará de estar junto al contenedor gris y estará ubicada al lado de los de recogida selectiva.

Así lucirán los nuevos contenedores en las calles de Barcelona / AYUNTAMIENTO DE BARCELONA
Así lucirán los nuevos contenedores en las calles de Barcelona / AYUNTAMIENTO DE BARCELONA

NUEVOS CAMIONES Y MÁS PERSONAL

Además, el Ayuntamiento cambiará algunos de los camiones de la basura actuales por modelos eléctricos, que ahora suponen un 20% del total y que próximamente tendrían que ser el 66%. Una medida que busca reducir la contaminación y el ruido durante la recogida.

Algo que ya se explicó en febrero, como la ampliación de la plantilla del servicio de limpieza en 400 personas –225 de la cuales en la limpieza viaria– que elevará la cifra a 4.400 trabajadores. Actuaciones dirigidas a desarrollar un sistema individualizado de recogida de la basura y continuar con el despliegue del puerta a puerta.

Sobre la limpieza de las calles, el consistorio ha explicado también que se incrementará el baldeo –la acción de regarlas con agua– y que trabajará para un uso "más eficiente" de las aguas freáticas. La temporada alta del servicio pasará a ser de mayo a octubre e incorporará parques, jardines y otras zonas verdes. También se usará maquinaria adaptada para limpiar los carriles bici.

2.300 MILLONES DE EUROS

El nuevo contrato de limpieza prevé una inversión de 287 millones de euros anuales, que en los próximos ocho años supondrá un total de 2.300 millones, alrededor del 10% del presupuesto municipal.

Las cuatro empresas adjudicatarias, anunciadas el mes pasado, son: FCC Medio Ambiente para los distritos del Eixample, Gràcia y Ciutat Vella, Corporación CLD Sorigué para Sants-Montjuïc, Les Corts y Sarrià-Sant Gervasi, Valoriza Servicios Medioambientales para Horta-Guinardó y Nou Barris y URBASER para Sant Andreu y Sant Martí. La propuesta de adjudicación se aprobará en el próximo pleno municipal del viernes que viene.

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