Las bases de Barcelona en Comú han dado luz verde al pacto con el PSC, sumando un 80% de votos favorables a este acuerdo. En cifras absolutas, este porcentaje supone el beneplácito de 1.389 inscritos de la formación liderada por Ada Colau, en una consulta iniciada el pasado viernes y finalizada este mismo lunes. De esta manera, el "Acuerdo de Izquierdas para el Gobierno de Barcelona" alcanzado por la alcaldesa y Jaume Collboni el 10 de julio ha quedado confirmado este lunes.

RECONOCIMIENTO AL ACUERDO DE PROGRAMA

Enric Bárcena, portavoz de los comunes, ha asegurado que "este resultado constata que las personas inscritas en BComú reconocen en el acuerdo el programa" que Colau llevó a la cita electoral.

Pese a la mayoría de votos favorables al pacto, 287 inscritos, lo que supone un 16,54% de los votantes, se han opuesto al acuerdo de gobierno con los socialistas, mientras que el 3,4% de los sufragios han sido en blanco.

UNANIMIDAD EN EL PSC

El consejo de la Federación de Barcelona del PSC, máximo órgano de decisión entre congresos de los socialistas, ha aprobado de manera unánime el acuerdo de gobierno para Barcelona, en una votación que ha contado con el sufragio de 173 consejeros del partido.

Collboni ha asegurado que "Barcelona comienza una nueva etapa en la que el PSC será garantía de hacer las cosas bien", así como que el nuevo gobierno municipal "demostrará que en Cataluña es posible gobernar para resolver los problemas reales de la ciudadanía".

SEIS TENENCIAS DE ALCALDÍA

En el acuerdo se prevé que Collboni, líder socialista, pase a ser el primer teniente de alcalde. En total, hay planificadas seis tenencias repartidas entre ambas fuerzas políticas.

Entre ellas, destaca la incorporación de Albert Batlle, quien incurrió a las elecciones en la lista del PSC, como teniente de alcaldía de seguridad de Barcelona, por lo que Amadeu Recasens será despedido.

EL CARTAPACIO, COMPROMETIDO

Pese al acuerdo alcanzado entre comunes y socialistas, la oposición amenaza con tumbar el cartapacio que se votará en el pleno extraordinario de este martes. A excepción de la plataforma liderada por Manuel Valls, el resto de partidos de la oposición exigen que el gobierno municipal tenga el 60% del personal de apoyo y el resto se reparta en función de la representatividad de cada partido.

Los 20 votos con los que cuentan los partidos de la oposición, debido a la ausencia de Joaquim Forn, suman una cifra superior a los 18 con los que cuentan BeC y PSC. Pese a ello, los votos de Manuel Valls y Eva Parera irían presuntamente destinados a Colau y Collboni, por lo que ambas opciones contarían con los mismos apoyos.

Ante esta situación, sería el voto de la alcaldesa el que podría decantar la balanza, pero habrá que esperar a una hipotética situación de 20 votos de cada bando o bien, a un acuerdo previo al pleno para conocer si el nuevo cartapacio será una realidad.