Desde ya hace varios años los carteles electorales solo se pueden colgar en los espacios autorizados. Sin embargo, no todos los partidos cumplen con la normativa vigente. Ada Colau y Ernest Maragall, o lo que es lo mismo ERC y los comuns, vulneran la Ordenanza de civismo, vigente en Barcelona desde finales de 2005, y la propia Ley electoral.

Metrópoli Abierta ha podido comprobar que tanto los republicanos como Barcelona en Comú han colgado propaganda electoral en lugares de la ciudad no autorizados, como fachadas de fincas, ascensores, muros y en las paredes de una pista polideportiva, según los casos. Por ahora, este medio no ha localizado publicidad de otros partidos fuera de los espacios autorizados.

Carteles de Colau en un muro, en el barrio de la Marina / MARIBEL SÁNCHEZ
Carteles de Colau en un muro, en el barrio de la Marina / MARIBEL SÁNCHEZ 

PROHIBICIÓN EN EL MOBILIARIO URBANO

El artículo 23 de la Ordenanza de civismo es muy claro. La normativa, aprobada en tiempos de Joan Clos, dice que queda prohibida la colocación de carteles en el espacio público salvo en los lugares habilitados para ello. Esto incluye el mobiliario urbano y los edificios municipales, salvo que el Ayuntamiento otorgue el pertinente permiso. En el caso de tratarse de propiedades privadas será necesario el permiso del titular del inmueble y del Ayuntamiento si el cartel "vuela sobre el espacio público", es decir si se encuentra en la fachada principal. Las multas pueden oscilar entre 120 y 3.000 euros.

En términos parecidos se expresa la Ley Orgánica del Régimen Electoral General. El artículo 55 indica que los ayuntamientos tienen que reservar "lugares especiales gratuitos para la colocación de carteles y, en su caso, pancartas y carteles colgados a postes o farolas por el sistema llamado de banderolas. La propaganda a través de las pancartas y banderolas sólo podrá colocarse en los lugares reservados como gratuitos por los Ayuntamientos". La misma ley añade que "aparte de los lugares especiales gratuitos indicados en el apartado anterior", los partidos "solo pueden colocar carteles y otras formas de propaganda electoral en los espacios comerciales autorizados".

Cartel de ERC en el distrito de Sant Martí / JORDI SUBIRANA
Cartel de ERC en el distrito de Sant Martí / JORDI SUBIRANA

CARTELES EN UN ASCENSOR

Barcelona en Comú ha colgado carteles fuera de normativa junto a la plaza de la Marina, en el distrito de Sants-Montjuïc. Desde el inicio de la campaña electoral se ha podido ver propaganda electoral del partido de Colau en los ascensores de acceso al mercado de la Marina, en unos muros cercanos al citado equipamiento alimentario y en la pared de un pabellón deportivo, como se puede comprobar en esta información.

Carteles de Colau en un pabellón deportivo / M. S.
Carteles de Colau en un pabellón deportivo / M. S.

En el caso de ERC, la publicidad que vulnera la ley se encuentra en la confluencia de las calles de Còrsega con Independència, en distrito de Sant Martí. En este caso, los carteles republicanos están desde unos días antes del inicio de la campaña electoral y ocupan toda una fachada en la que antaño había una sucursal bancaria.