Sancionar al delincuente y reformar el Código Penal. Estos han sido los ejes principales de la primera reunión del plan estratégico Barcelona Ciudad Segura. En el encuentro, celebrado este jueves por la mañana, han participado una veintena de representantes del Ayuntamiento de Barcelona, de la Generalitat, de los Mossos d’Esquadra, de varias instituciones económicas y de sectores que se han visto perjudicados en los últimos días por la inseguridad.

El encargado de convocar el encuentro ha sido el conseller de Interior, Miquel Buch, quien ha señalado que “el trabajo de los cuerpos policiales tiene que ir acompañado de herramientas legales” que permitan sancionar al delincuente e ingresar a prisión a todo aquel que cometa algún delito.

COLAU Y BATLLE SE SALTAN EL PRIMER ENCUENTRO

En el que ha sido el primer encuentro por parte de los diferentes representantes, Buch ha valorado positivamente la reunión, sobre todo por la voluntad del trabajo conjunto de todos los agentes convocados. En este sentido, el conseller de Interior ha apuntado que la “relación entre el departamento de Interior y el Ayuntamiento de Barcelona es más que correcta”.

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, y el teniente de alcalde de seguridad, Albert Batlle, no se han presentado en el encuentro. El miembro del PSC ha elegido asistir a la reunión de la delegación del gobierno español, que habían contraprogramado con el objetivo de abordar la misma problemática.

VALORACIÓN POSITIVA

Buch también ha destacado el trabajo realizado por los Mossos d'Esquadra durante estas últimas semanas y ha recordado que han incrementado en un 80% la actividad policial. 

Durante la reunión se han abordado cuatro ejes: la reducción de la criminalidad, la mejora de los servicios que ofrecen a los ciudadanos, la reestructuración de la organización policial de Barcelona para que sea más próxima y eficiente y como evitar el abuso del espacio público.