Ada Colau no ha sabido encarar ni resolver los nuevos conflictos de Barcelona. Reacia a la aplicación de medidas policiales, algunos problemas se han enquistado desde 2015. Los barceloneses suspenden a la alcaldesa en la gestión del top manta, en la huelga de los taxis, en la expansión de los narcopisos, en cuestiones de movilidad como las entradas y salidas de la ciudad y la proliferación de patinetes en la vía pública, según el segundo Barómetro de Barcelona elaborado por Centre d'Estudis Sociològics para Metrópoli Abierta.

Los ciudadanos evalúan con la peor nota a Colau por su gestión de los narcopisos. La puntuación media se queda en un 2,5. Según los datos demoscópicos, más del 70% suspenden al Ayuntamiento en la gestión de la inseguridad vinculada a la existencia de narcopisos en el Raval. Y el 27% de los barceloneses puntúan su gestión con un 0. La peor calificación.

PERMISIVIDAD CON EL TOP MANTA

El otro gran conflicto que solivianta a los residentes en la Ciudad Condal es la permisividad del gobierno municipal con el top manta. La nota media se queda en un 3,2. La calificación más frecuente (22,8%) es un 0. Esta puntuación confirma los graves perjuicios que los manteros ocasionan al comercio y el malestar que su proliferación suscita entre muchos ciudadanos.

Colau y su equipo también reciben un importante correctivo por la mala gestión en la inundación de patinetes en la vía pública. Con un 3,8 de media, más del 57% de los barceloneses puntúan la gestión del Ayuntamiento con una nota inferior al 5. Las notas, según la encuesta del Centre d'Estudis Sociològics, disminuyen a medida que aumenta la edad de los entrevistados. El suspenso es casi unánime entre los ciudadanos mayores de 65 años.

EL CONFLICTO DEL TAXI

El conflicto de los taxis también salpica a la alcaldesa. Los ciudadanos más críticos con la gestión de Colau son los adultos de 45 a 54 años (el 58,8% suspende al gobierno municipal), mientras que los jóvenes se muestran más escépticos. La nota media se queda en un 4,0.

Comerciantes, hoteleros y restauradores claman contra la permisividad con el 'top manta' / ARCHIVO
Los manteros se multiplican en Barcelona / HUGO FERNÁNDEZ

La movilidad tampoco está bien resuelta en Barcelona de acuerdo con la percepción de sus ciudadanos. Especialmente complicadas son las entradas y salidas a la ciudad. La nota mejora ligeramente, pero tampoco llega al aprobado (4,3). La gran mayoría de los usuarios habituales de moto (69,2%) y coche (62,9%) suspenden a la alcaldesa. En esta asignatura, se muestran especialmente críticos con Colau quienes piensan marcharse a vivir fuera de Barcelona (60,7%).

CRECE EL PORCENTAJE DE DESCONTENTOS

Colau vive sus horas más bajas desde su victoria en las municipales de 2015. La primera entrega del Barómetro de Barcelona, publicada en la última semana, desvelaba que el 65% de los barceloneses están descontentos con la alcaldesa. Cuatro meses antes, el porcentaje era menor, del 57%. El malestar es especialmente significativo entre los líderes vecinales, que incluso se extiende entre sus propios votantes, cada vez más decepcionados por el incumplimiento de las promesas electorales que la auparon al cargo.

La inseguridad se ha convertido en el gran problema de la Ciudad Condal. El Barómetro de Metrópoli Abierta ha destapado que el 48,5% de los barceloneses consideran que la falta de seguridad es el aspecto que más ha empeorado Barcelona. El pasado junio, el 18,2% de los habitantes citaron la inseguridad como el mayor problema de la ciudad.

UNA CIUDAD MUCHO MÁS SUCIA

Barcelona, por otra parte, también es percibida como una ciudad mucho más sucia. El pasado junio, la falta de limpieza fue denunciada por el 32,9% de los ciudadanos. En octubre, la cifra subió hasta el 46,4%.

Los resultados obtenidos en esta encuesta del Centre d'Estudis Sociològis sobre el grado de satisfacción y descontento de los barceloneses se han obtenido tras realizar 600 entrevistas a hombres y mujeres de 18 o más años empadronados en Barcelona, con derecho a voto en las elecciones municipales de 2019. El nivel de confianza para los resultados es del 95,5%. El trabajo de campo mediante entrevistas se realizó entre el 8 y el 17 de octubre de 2018.