El Ayuntamiento de Barcelona regó la cooperativa Diomcoop con 317.000 euros el año pasado, según denuncia el presidente del PP en el Ayuntamiento de Barcelona, Alberto Fernández Díaz. El edil popular señala a Metrópoli Abierta que la entidad que agrupa a manteros recibió “un 49% más de lo que tenía presupuestado”. O, lo que es lo mismo, que recibió un pico considerable (más de 100.000 euros extra), mientras que otros colectivos ciudadanos vieron recortadas drásticamente, o incluso suprimidas, las ayudas públicas del consistorio.

La actitud del Ayuntamiento ha provocado, según el líder del PP municipal, que se haya producido un efecto llamada de manteros durante los últimos años, por lo que “el número de ellos se ha incrementado de 400 a unos 2.000”. No son números oficiales. Fernández Díaz señala a este diario que “el número es una aproximación, ya que son las cuentas que se hacen desde el propio Ayuntamiento”. Esa cifra se refiere a los vendedores ambulantes que había en el 2015, cuando Colau llegó a alcaldesa, y los que hay en estos momentos.

La culpa de este incremento, afirma, se debe “a la permisividad” del consistorio. Y también añade como promotores de esta situación a “los republicanos”, porque “fue ERC quien puso condiciones a Ada Colau para apoyarla en sus políticas”. Se refiere el concejal del PP al portavoz republicano, Jordi Coronas, que apoyó públicamente la estrategia de otorgar una tarjeta de residencia en Barcelona a los manteros y regarlos con ayudas públicas para crear un mercado social.

UN ABSURDO

“En realidad, Ada Colau potenció la mesa entre manteros y comerciantes con la práctica anuencia de todos los grupos municipales excepto el PP. Pero a la postre se ha visto que era absurdo hablar de seguridad entre manteros y comerciantes”, critica el presidente popular en el consistorio.

Así, Fernández explica que mientras se suben las ayudas a las cooperativa s de manteros, éstas disminuyen cuando se trata de asociaciones de comerciantes.

Según ha podido conocer este diario, esta cooperativa fue también contratada por el Ayuntamiento de Barcelona para vigilar la Fira de Consumo Responsable, por lo que recibió 21.599 euros. En el año 2017, la cooperativa tuvo, además de las subvenciones directas del consistorio, dos contratos de servicios por un monto total de casi 31.000 euros.

La cooperativa Diomcoop fue creada el 7 de marzo de 2017 (este jueves hizo dos años), impulsada por el propio Ayuntamiento de Barcelona. En su presentación, tuvo un papel estelar el primer teniente de alcalde, Gerardo Pisarello, que presidió la rueda de prensa donde se dio a conocer la entidad. La propia Ada Colau escribió un artículo en el que resaltaba que esta cooperativa es “un proyecto colectivo de una ciudad que quiere ser acogedora y garantizar igualdad de oportunidades y alternativas dignas para todo el mundo”.

Gerardo Pisarello y Ada Colau están teniendo muchos problemas con el presupuesto / EFE
Gerardo Pisarello y Ada Colau, en un pleno del Ayuntamiento

DOS AÑOS DE VIDA

La intención de la misma era controlar la venta ambulante “en diferentes espacios de la ciudad”, priorizando productos de economía social, comercio justo y producción de proximidad. También tiene como objetivo dar apoyo logístico a la venta ambulante autorizada de personas en situación de vulnerabilidad, acoger y orientar a estas personas y programar actividades que difunden la cultura y los valores de este colectivo.

La cúpula de la entidad estaba formada, en su inicio, por una quincena de personas de origen subsahariano, con la intención de ampliar ese grupo a una treintena. En la actualidad, sin embargo, Diomcoop tiene un consejo rector formado por cinco miembros y un equipo técnico repartido en cuatro órganos: Comisión de Cohesión y Comunidad, Comisión de Administración, Comisión de Comunicación y Comercial y Comisión Logística. En total, 17 personas.