La síndica de greuges de Barcelona, Maria Assumpció Vilà, pondrá fin en 2021 a su periplo como defensora de la ciudadanos tras 11 años en el cargo. La alcaldesa Ada Colau ha firmado ya el decreto para iniciar el proceso para relevar a Vilà, que oficialmente acaba el mandato entre los próximos meses de julio y septiembre. La persona elegida ocupará el puesto durante cinco años, entre 2021 y 2026.

Según el documento al que ha tenido acceso Metrópoli Abierta, el procedimiento para sustituirla se iniciará el 15 de enero. Durante dos meses, las entidades inscritas en el Fichero General de Entidades Ciudadanas podrán proponer a las personas candidatas. Esta parte del proceso acabará el 15 de marzo, ha recalcado Vilà en declaraciones a este medio. 

"PROCESO DE APOYO CIUDADANO"

Con posterioridad, el Ayuntamiento abrirá "un proceso de apoyo ciudadano" a los candidatos, indica el decreto de alcaldía [ver aquí]. Esta etapa del proceso ya se llevó a cabo en 2016 y consistió en un sistema de votación por internet en el que se impuso Vilà por delante de David Bondia, presidente del Institut de Drets Humans de Catalunya. Antes de iniciar esta parte de la elección, el consistorio podrá pedir al Consell de Ciutat, el principal órgano de participación de la capital catalana, un informe sobre la idoneidad de los candidatos.

Tras la finalización de las votaciones, un proceso "que en ningún caso será vinculante", según el texto firmado por Colau, la alcaldía propondrá uno de los nombres –tras la consulta con los grupos municipales– y lo elevará al Consejo Plenario. La elección del síndic o síndica de Barcelona necesita del apoyo de dos terceras partes del pleno, compuesto por 41 concejales. 

De encontrar la persona idónea y cumplirse el calendario, el relevo se podría producir durante el verano o a principios de otoño. Vilà está dispuesta a quedarse unos meses en funciones, si es necesario, pero tampoco quiere que el cambio se perpetúe en el tiempo, ha explicado.

TRES ALCALDES

Vilà llegó al cargo en mayo de 2010. A lo largo de estos 11 años, la síndica habrá defendido los intereses de los ciudadanos con tres alcaldes: Jordi Hereu (2010-2011), Xavier Trias (2011-2015) y Colau (2015-2020). La síndica ha consolidado la institución que encabeza y la ha dado a conocer entre la ciudadanía.

Además, Vilà ha incorporado la sindicatura en la Carta Municipal –para blindar la oficina y evitar que se pueda suprimir–, logró el compromiso del gobierno de Trias de poner fin a las reiteradas multas a las personas sintecho por parte de la Guardia Urbana –aunque alguna cae todavía de vez en cuando–, consiguió hacer gratuito el teléfono 010 y propuso al ejecutivo de Colau la modificación de la ordenanza de servicios funerarios que éste acabó implantando.

La síndica podría irse sin ver la modificación de la Ordenanza del civismo, una de las demandas históricas de la institución y que Colau hizo suya –su primera visita como alcaldesa fue, en junio de 2015, a Vilà–, pero que no ha sido una realidad por falta de consenso político. 

Antes de Vilà, el cargo lo ocupó otra mujer, Pilar Malla, entre 2005 y 2010. La síndica de greuges de Barcelona es un institución supramunicipal que no tiene nada que ver con el síndic de greuges de Catalunya, un cargo que depende del Parlament de Catalunya y que ahora ocupa Rafael Ribó (en funciones). 

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