Ada Colau presentará su candidatura, el próximo día 15 de junio, en el pleno de investidura para decidir el alcalde o alcaldesa de Barcelona. El pasado 26 de mayo, ERC y Barcelona en Comú empataron a 10 concejales en las elecciones. Sin embargo, Ernest Maragall, candidato de los republicanos, ganó las elecciones por 4.800 votos.

La alcaldesa en funciones ha decidido que presentará su candidatura sin tener cerrado ningún acuerdo para formar gobierno con ERC o PSC y sin tener garantizados por ahora los 21 votos necesarios, la mayoría absoluta del pleno, para ser reelegida primera edil de la ciudad por cuatro años más. Colau espera contar con los votos de su partido (10), PSC (8) y al menos 3 de la plataforma de Manuel Valls.   

En caso de que ni Maragall ni ella consigan estos apoyos en primera votación, el candidato republicano será elegido alcalde por ser la lista más votada en los comicios. Las opciones de Maragall de ser investido en primera votación son remotas si no llega a un acuerdo con Colau porque solo cuenta con 10 regidores. De cerrar un acuerdo con los comuns, ERC todavía necesitaría el voto favorable de un concejal de Junts per Catalunya para llegar a 21.

SUPERAR A LOS BLOQUES

La decisión de que Colau presente su candidatura a la reelección la ha tomado este jueves la coordinadora del partido, uno de los órganos de dirección, con el objetivo de seguir impulsando las "políticas valientes" iniciadas en 2015, para poner en el centro del debate la ciudad de Barcelona y para superar a los bloques que, a su entender, representan ERC y PSC, dice un comunicado de Barcelona en Comú. La propuesta tiene que ser ratificada este viernes por un pleno en el que pueden participar cientos de militantes y que tendrá lugar en el centro cívico de La Sedeta.

Oficialmente, Barcelona en Comú sigue defendiendo un tripartito de izquierdas, aunque parece difícil que esta vía se desencalle cuando socialistas y republicanos se han vetado mutuamente. Los comuns no descartan llegar al pleno de investidura del día 15 sin haber cerrado un pacto de gobierno. Si se concretara esta posibilidad, Colau se lo jugaría todo a una carta a la espera de que los partidos unionistas -y en especial el PSC- la apoyarán para evitar un gobierno de Maragall.

NEGATIVA DEL PSC

Coincidiendo con el comunicado de Colau, el PSC ha celebrado una convención de la Federación de Barelona en la que se ha aprobado que Jaume Collboni intente formar gobierno con Barcelona en Comú. El concejal socialista ha advertido a la alcaldesa en funciones que no contará con los votos del PSC si no hay un acuerdo de gobierno previo y éste se anuncia publicamente. Más claro el agua.

El miércoles, Maragall dio por paralizadas las negociaciones con Colau hasta que los comuns rechazaran públicamente un acuerdo con el PSC. El candidato republicano también ofreció a la todavía alcaldesa un cargo "al más alto nivel" político e institucional que se tendría que crear porque no existe. Maragall no contempla compartir la alcaldía con Colau porque ERC fue la fuerza más votada. Según ha podido saber Metrópoli Abierta del entorno de los comuns, la amenaza republicana no gustó a Colau, que ha decidido dar un paso al frente y presentarse a la reelección.

APOYO DE VALLS

A poco más de una semana del pleno, todavía no se sabe quién será el próximo alcalde o alcadesa de Barcelona, aunque cada vez tiene más opciones Colau. Para ser investida alcaldesa, Colau necesitará 21 votos. Manuel Valls le ofreció los votos de su grupo municipal –seis en total– a cambio de nada. El objetivo del exprimer ministro francés es que Barcelona no tenga un alcalde independentista. Sin embargo, el regalo de Valls va ligado a que Colau gobierne junto a los socialistas.

La decisión de Valls sentó como un tiró en Ciudadanos, uno de los partidos que apoyó su lista. El partido naranja no quiere ni a Maragall ni a Colau al frente del Ayuntamiento y solo se ha mostrado dispuesto a apoyar la investidura si el candidato es Collboni. Tres de los regidores de Valls –Marilén Barceló, Paco Sierra y Mariluz Guilarte– son miembros de Ciudadanos y habrá que ver qué acaban votando en el pleno de investidura. Colau también podría contar con los votos de los dos regidores del PP, Josep Bou y Óscar Ramírez. El PP opina que decidir entre Colau o Maragall es "susto o muerte".