La alcaldesa, Ada Colau, ya no es la que era. Desde 2015, cuando ganó las elecciones municipales, su vida ha dado un vuelco de 180 grados. A estas alturas, pocas cosas quedan de aquella 'luchadora' que se batía el cobre por los suyos. Porque los amigos de aquella época están casi todos empleados a cuenta del erario público. Y, por si fuera poco, la edil se distancia ahora de las asociaciones y grupos que ella misma ayudó a crear y que ahora le exigen a ella lo que ella exigía antes a sus antecesores.

Sólo en ocasiones como éstas es cuando se evidencia la servidumbre del poder y se pone de relieve la ética personal. La Plataforma de Afectados por la Hipoteca, la hija social de la alcaldesa, es el mejor ejemplo de ese desarraigo que ha padecido Colau en los últimos años. Desde que lleva la vara de mando de la alcaldía, se las ha tenido con sus antiguos camaradas, que quieren que el consistorio promueva vivienda social. De hecho, no hicieron ni más ni menos que lo que ella hacía antes, con la salvedad de que entonces estaba convencida de que en el Ayuntamiento tenía a un grupo de enemigos y los de la PAH creían que ahora tenían a amigos.

NO HAY AMIGOS QUE VALGAN

Pero nada de eso. No hay amigos que valgan. La PAH no ha sido ni siquiera invitada por Colau o por Barcelona en Comú (BeC) a la Comisión Permanente de Estudio sobre Diferentes Soluciones Urbanísticas y Normativas en Materia de Vivienda. Así, en la primera sesión celebrada el viernes día 7 de septiembre, los ponentes invitados por BeC a la comisión que ha de dilucidar cómo solucionar el problema de la vivienda fueron Carme Trilla, presidenta  del Observatori Metropolità de l’Habitatge de Barcelona (OHB), y Oriol Nel·lo, profesor del Departamento de Geografía de la UAB.

Por la comisión pasaron expertos como el economista Gonzalo Bernardos, la decana del Colegio de Arquitectos, Assumpció Puig, el presidente del Colegio de Aparejadores, Jordi Gosalves, la vicepresidenta de los promotores, Elena Massot, la profesora Pilar García Almirall, el arquitecto Joan Ramon Rius, el abogado Pablo Molina, el presidente del Colegio de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria, Joan Ollé, o el economista Miquel Morell.

UN ABOGADO FRANCÉS

Aunque en esa primera sesión podría no caber la opinión o la propuesta de la PAH, cabía la esperanza de que sus representantes fuesen introducidos en algún momento de las sesiones. Pero ni por ésas. Para la segunda sesión, BeC no realizó ninguna propusta de comparecencia de expertos. Y en la tercera sesión, Colau llevó a Camille Mialot, abogado francés especializado en Derecho Público, y a Sorcha Edwards, secretaria general de Housing Europe en Bruselas.

Esta última entidad es la federación europea de vivienda pública, cooperativa y social, e integra a 45 federaciones nacionales y locales que reúnen a 43.000 proveedores de vivienda en 24 países. Pero ni rastro de la PAH...

Carlos Macías, exportavoz de la PAH, ha sido fichado por Ada Colau en el Ayuntamiento de Barcelona / EUROPA PRESS
Carlos Macías, ex portavoz de la PAH, que ahora trabaja en el Ayuntamiento de BCN / Archivo

A principios de año, Colau tuvo la idea de fichar al entonces líder de la PAH (que había sido su asesor cuando ella capitaneaba la plataforma), Carlos Macías, como asesor de su jefe de gabinete. Pero, muerto el perro, no se acabó la rabia. La plataforma que en otros tiempos lideraba la alcaldesa sigue siendo crítica con la política de vivienda del Ayuntamiento de Barcelona.

LAS CRÍTICAS DE LA PAH

Ya el año pasado, la PAH elaboró el informe del ecuador del mandato de Colau y a la alcaldesa no le sentó muy bien cuando vio, negro sobre blanco, que sus antiguos compañeros le echaban en cara que no había hecho nada de lo prometido. La PAH denunciada la “emergencia habitacional y la estafa hipotecaria, así como la “burbuja especulativa” de la vivienda. Y no sólo eso: tras la mitad de su mandato, Colau seguía teniendo 10 desahucios diarios. Además, el parque oficial de vivienda en Barcelona es del 1%, mientras que la media en Europa es del 15%. Y, lo que es peor, no hay visos de que la cosa cambie y se invierta la situación.

Admitían que había parado 1.315 desalojos porque se pactaron prórrogas con la propiedad. Pero criticaban que no hay un protocolo entre Ayuntamiento, Generalitat y TSJC, y que la Mesa de Emergencia no tiene medios para abordar la lucha contra la precariedad.

"UNA DE CAL Y OTRA DE ARENA"

Para tender puentes, Colau accedió a proponer a los constructores y promotores que destinaran el 30% de la vivienda construida en la ciudad a pisos sociales. La medida fue consensuada no sólo con la PAH, sino con el Sindicato de Inquilinos. La iniciativa sentó mal a los constructora y a los colegios profesionales, a los que no consultó la medida.

En algunos círculos se afirma que la jugada de Colau no fue más que una de sus iniciativas para contentar a los movimientos sociales. “Una de cal y otra de arena. Exactamente igual que hace con la política, que un día se levanta independentista y al día siguiente amanece más españolista que nunca”, critica un concejal de la oposición.

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