El gobierno de Ada Colau se niega a entregar el expediente del fallido concierto de los balcones a la oposición. Así lo asegura el partido JuntsxCat, que ha decidido solicitar la intervención del Comité de Ética municipal para evalué el papel del ejecutivo y por qué la oposición no ha podido llevar a cabo su trabajo de control y fiscalización.

El concierto de los balcones se tenía que celebrar el pasado 9 de mayo. La iniciativa fue muy mal recibida y se acabó suspendiendo. El elevado coste y la adjudicación a dedo a la productora de Jaume Roures por la vía de urgencia provocaron numerosas críticas y varios artistas declinaron participar. El concejal de JuntsxCat, Jordi Martí, considera que el gobierno de Colau no solo no es transparente sino que "podría estar yendo contra los principios éticos del popio Ayuntamiento". La actuación cotaba medio millón de euros, de los que el Ayuntamiento asumía 250.000.

SIN DAR LA CARA

Tras la celebración de una comisión extraordinaria de Presidencia en la que Colau no dio la cara y delegó las explicaciones en el concejal, Jordi Martí (otro distinto al anterior), JuntsxCat​ pidió ver el expediente municipal. "La gravedad de los hechos es clara y la falta de transparencia es absoluta. La petición de acceso al expediente en ningún caso quedó sustituida por la comparecencia del gobierno, que añadió más dudas a las existentes". 

Desde JuntsxCat no se cuestiona ahora el momento en el que se quería hacer el concierto, al igual que la idoneidad ni la oportunidad del mismo. Tampoco ponen en tela de juicio la fórmula jurídica que se quería utilizar ni el coste, sino que pide la intervención del Comité de Ética por "la obstaculización en el acceso a la información". Según Martí, la actuación del gobierno ha sido completamente opaca y llena de contradicciones, contraviniendo las normas de conducta relativas a la transparencia y acceso a la información contenidas en el Código Ético del Ayuntamiento.   

En una reciente entrevista con Metrópoli Abierta, el primer teniente de alcaldía del Ayuntamiento, Jaume Collboni, dijo que no estaba previsto replantearse la política de contrataciones con Roures como había solicitado la oposición y reconoció que el concierto no tuvo buena acogida. "Es obvio. La idea se retiró. No se había tomado ninguna decisión administrativa. No se tomó ninguna decisión que condicionara cantidad económica alguna". 

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