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​El anuncio de que la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, hará un programa semanal para responder a preguntas de los niños y recoger sus impresiones sobre el confinamiento durante la pandemia del coronavirus ha generado un alud de descalificaciones en las redes sociales. Desde comparaciones con los desaparecidos Hugo Chávez y Jesús Gil hasta insultos o ironías hacia su persona, la decisión de Colau no ha dejado indiferente a nadie.

“Allo Presidenta”, le contestó desde las redes David Romà, uno de los activistas de referencia. Parafraseaba así el programa del expresidente de Venezuela, que cada semana comparecía ante los televidentes para impartir consignas y doctrina al mismo tiempo que descalificaba a sus adversarios. Otro activista no menos conocido, Chema Clavero, le contestaba con el titular de un minoritario diario digital independentista: “Colau copia el populismo de Sudamérica y tendrá un programa de televisión semanal”.

LAS SUGERENCIAS DE LOS MENORES

Según el Ayuntamiento, se aprovecha que está abierta la iniciativa de Estimat Diari, un diario colectivo que quiere retratar el confinamiento por la pandemia. Los niños pueden enviar a este diario sus dibujos, pinturas, relatos, cuentos, poemas o imágenes, que luego son volcados en la web del mismo. A partir de este sábado 11 de abril, Colau recibirá las sugerencias de los menores en su propio programa semanal, que tendrá 30 minutos de duración y se emitirá por Betevé, la emisora municipal.

Las críticas abundaron durante toda la jornada de este jueves. “Coño, cada día más diva”, decía Esther Alcántara. Y Joquim Torrent no se mordía la lengua al afirmar: “Muy Chava-cana… el chavismo nuestro”. Josep Casalsa resucitaba una vieja consigna: “Frau/Colau”, como la apodaban en algunos círculos de activismo social. “Cuando crees que no puede caer más bajo, Fraucolau vuelve”, añadía otro. Otros internautas eran también ácidos. “La ilusión de su vida es ser artista”, recordaba uno. “El patetismo de Ada Colau me sobrepasa, incluso ya no me da ni vergüenza ajena. Comienzo a preocuparme por su salud mental”, terciaba otro.

NARCISISTA Y TELEPREDICADORA

En las redes se la tacha de narcisista. Carme, por ejemplo, afirmaba: “¡Qué tía más egocéntrica!” y uno de sus colegas añadía: “A chupar cámara y hacerse ver”. Sílvia Muñoz la calificaba de “Adita Perón”. Había quien la tachaba de “telepredicadora”, mientras que un internauta recordaba: “Es una buena idea que a Jesús Gil en Marbella le funcionó correctamente. ¿Pero Ada Colau saldrá sola o con su amo Manuel Valls?”. Y otro le respondía: “Esto de utilizar menores tendría que estar prohibido. ¿No tiene nada que decir el Consell del Audiovisual de Cataluña? Y más por demagogia y populismo barato”.

Algunos círculos críticos con Colau también han rescatado también opiniones como la del politólogo Ramon Cotarelo, que el pasado día 5 de abril decía de la alcaldesa que era “una mitómana insoportable”. Y un rato más tarde, volvía a la carga: “Ada Colau es un caso único y aparte. Una mitómana megalomaníaca con una egolatría tan grandiosa que hipnotiza a miles, incapaces de imaginarse que haya tanta maldad en un cuerpo humano. Otra secta”.

Tuit Ramón Cotarelo
Tuit de Ramón Cotarelo 

 

UN ARTÍCULO LETAL

Era Cotarelo uno de los que también difundía un artículo escrito en noviembre de 2016 por una examiga y excolaboradora de la alcaldesa, Carme Rodríguez Roquet-Jalmar. Esta activista, que había pasado por las filas de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) y por Podemos, acabó en las filas de Junts pert Catalunya (JxC), pero tras haber estado cerca de Colau acabó siendo una de sus mayores detractoras. “Un artículo extraordinario que revela la inmundicia de Frau Colau”, recomendaba el politólogo.

En el artículo en cuestión, cientos de veces reenviado este jueves, Carme Rodríguez acusa a Colau de querer parecerse a Evita Perón, de ser una aprovechada, de haber traicionado a todos los suyos, de buscar sólo el provecho personal, de aparecer por las acciones de la PAH sólo cuando estaba la prensa, o de conductas poco decorosas durante su vida bohemia, viviendo del dinero de sus padres. Le recordaba cuando la actual alcaldesa no cesaba de repetir “yo nunca me dedicará a la política, yo sólo soy una activista social”.

También la acusa de que, cuando era una simple activista, cobraba 2.600 euros mensuales de la plataforma DESC y otros 3.900 euros de la PAH, gracias a los 280.000 euros de subvenciones públicas anuales que recibía esta entidad, “lo que hacen un total de 6.500 euros/mes. No está nada mal por no hacer caso nada, ¿verdad? Lo digo porque, al menos en la PAH, quienes pencábamos éramos los voluntarios y los afectados. Tú ibas a las teles (que es lo que te gusta) y hacías alguna acción, siempre que hubiese prensa, claro”. Para que a nadie le quede duda, el artículo resucitado llevaba por título “Desmuntant Frau colau”.

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