La imagen del Rey Felipe VI ya luce en el salón de plenos del Ayuntamiento de Barcelona. Pero lo hace de una forma poco respetuosa. La foto del monarca ha sido colocada en una pared lateral y de un tamaño menor que la baldosa sobre la que se aguanta.

La vuelta de Felipe VI al salón de plenos se produce seis años después de que el gobierno de Ada Colau, con Gerardo Pisarello al frente, ordenara sacar el busto de Juan Carlos I. Ese hecho se produjo el 23 julio de 2015.

SENTENCIA DEL TRIBUNAL SUPREMO

La reposición de la imagen del Rey llega tras una sentencia del Tribunal Supremo, que no es recurrible, que obligaba al Ejecutivo de Colau a poner la fotografía. Hace unos días, el concejal de Presidència Jordi Martí Grau dijo que acatarían la sentencia y que el gobierno cumpliría la ley.

"Hoy culminan seis años de reivindicación y de lucha para conseguir que este gobierno municipal cumpla la ley y sitúe la imagen del Rey en el pleno", ha dicho el presidente del PP en el Ayuntamiento Josep Bou. "No hay ciudad digna y grande europea que no tenga en su salón de plenos la imagen del jefe del Estado, sea una república o una monarquía. Cada nación tiene lo que tiene, y se tienen que respetar las normas y las leyes". 

En 2015, la retirada del busto del Rey emérito provocó la aireada reacción del entonces presidente del PP en el Ayuntamiento Alberto Fernández, que junto a la regidora popular Ángeles Esteller colocaron una imagen de Felipe VI en el inicio del pleno de julio de 2015. El momento fue inmortalizado por los periodistas gráficos, al igual que la posterior retirada de la fotografía por parte de Pisarello.

La imagen del Rey Felipe VI, al fondo / CEDIDA
La imagen del Rey Felipe VI, minúscula, al fondo / CEDIDA

CONTENCIOSO Y SEIS AÑOS DE PERIPLO JUDICIAL

A instancias del PP, la Delegación del Gobierno en Cataluña presentó un contencioso administrativo contra el Ayuntamiento de Barcelona. En marzo de 2018, una sentencia del Juzgado Contencioso Administrativo nº 3 de la ciudad obligó al consistorio a colocar un retrato del Rey en “un lugar preferente y de honor” en el salón de plenos municipal. Tras la sentencia, Fernández recordó que la retirada fue "contraria a Derecho". El fallo advertía que las decisiones y normativas municipales “no pueden ignorar la primacía de las leyes estatales sobre los reglamentos aprobados por los entes locales”.

VOTO DIVIDIDO DE PSC Y COMUNES

Sin embargo, el Ayuntamiento no acató la sentencia y presentó un recurso, de la misma forma que lo hizo en noviembre de 2019 contra el fallo del TSJC, que también fue contrario al gobierno de Colau. Ahora tras la sentencia del Supremo, el Ejecutivo local ya no podía recurrir más y debía volver a poner la imagen de Felipe VI en el salón de plenos.  

En medio de este periplo judicial que ha durado seis años, en septiembre de 2019, el pleno rechazó colgar la imagen de Felipe VI y dividió a Barcelona en Comú y PSC, que votaron distinto. Ese mismo día, Josep Bou​ llevó al pleno una gran foto con la imagen del Rey.

Si quieres leer más noticias como esta y estar informado de la actualidad de Barcelona, descárgate nuestra app para iOS y Android.