Ada Colau está de campaña. Y nada mejor que un 8M para hacer una foto electoralista. Este viernes, día internacional de la mujer trabajadora, la alcaldesa de Barcelona ha bajado al metro para fotografiarse con un grupo de mujeres que iba a la manifestación feminista de esta tarde en Barcelona.

Por un día, Colau ha cambiado el coche oficial por el transporte público. El gesto, obviamente, no era altruista ni casual. La primera edil, que había anunciado que haría huelga el 8M, se ha encargado de reproducir su imagen, sonriente, en Twitter para ganarse el afecto de sus simpatizantes. "En el metro apretadas pero contentas", ha escrito la alcaldesa.

APRETUJARSE UN POCO

Colau ha tenido que apretujarse un poco. La huelga ha provocado que el servicio funcionara con muchas restricciones y el tiempo de espera fuera de hasta 10 minutos en muchas estaciones. Los vagones, sobre todo a primera hora de la tarde, iban a tope.

Colau y sus asesores deben pensar que se han ganado las simpatías de muchas barcelonesas. Es posible, aunque en Twitter no han faltado los comentarios irónicos sobre su proeza. Algún usuario le ha recordado que estamos en campaña electoral y, en un tono jocoso, ha comentado: “Que alcaldesa más chula tenemos. Un día sin coche oficial”.

EL HÁBITO DE COGER EL METRO

La primera edil de Barcelona ha perdido el hábito de coger el metro en los últimos meses. La llamada alcaldesa del pueblo prefiere las comodidades del coche oficial, aunque no se cansa de proclamar las bondades de los carriles bici y del transporte público.

Hacía tiempo que no se veía a Colau en el metro. Lejos quedan ya las imágenes, tampoco desinteresadas, del día (junio de 2015) que cogió el transporte público para desplazarse al Ayuntamiento. Las paradas de Liceu (línea verde) y Jaume I (amarilla) son las más cercanas a la plaza Sant Jaume, pero ella prefiere el puerta a puerta, el coche oficial, que es mucho más cómodo.

FERNÁNDEZ CRITICA A COLAU

El gesto de Colau no ha sorprendido a los políticos. No, al menos, a Alberto Fernández Díaz, el líder del PP en Barcelona. "Es el ejemplo de la hipocresía al extremo populista. Empezó como alcaldesa  haciéndose la foto en el metro y se la vuelve a hacer hoy de campaña electoral ya" ha comentado Fernández en declaraciones a Metrópoli Abierta. "Mientras, ha estado cuatro años sin bajarse del coche que prometió suprimir, eso sí tintando  los cristales para que no la vean", ha añadido.