El emblemático Canòdrom de la Meridiana podría convertirse en otro chiringuito ideológico y político de Ada Colau. Como avanzó en exclusiva el pasado 6 de agosto Metrópoli Abierta, el gobierno municipal quiere dar unos nuevos usos al espacio para convertirlo en un “ateneo de innovación digital y democrático”. La propuesta está ahora en fase de licitación. El 4 de septiembre se acabó la fase de presentación de ofertas. El concurso ha salido a licitación por dos años por un valor 908.621,12 euros y el contrato tiene un valor estimado de 1,8 millones de euros, IVA incluido porque se puede prorrogar otros dos años más. 

Según el pliego técnico de la licitación, el Canòdrom quiere acoger un “ecosistema de proyectos e iniciativas alrededor de la tecnología crítica, la democracia participativa y la cultura digital”. Los objetivos que persigue la iniciativa municipal son “contribuir a hacer de Barcelona la capital europea de la ciencia y la tecnología ética y democrática, así como una referencia global de la innovación social y democrática”. La propuesta cuelga del área de Cultura del Ayuntamiento, que encabeza el ideólogo de los comunes, Joan Subirats, a pesar de que la transición digital cuelga de la tenencia de alcaldía de la socialista Laia Bonet.

El nuevo espacio también quiere facilitar el acceso a la educación, la formación y la capacitación al conjunto de los ciudadanos en torno a la ciencia, la tecnología y la sociedad desde una perspectiva crítica y democrática, y potenciar las redes de colaboración entre ateneos de innovación, centros de creación y laboratorios para desplegar programas compartidos de innovación y de alfabetización digital.

Jordi Martí, concejal de Junts x Cat / JUNTS X CAT
Jordi Martí, concejal de JuntsxCat / JUNTS X CAT

AHORA, UN PARQUE DE INVESTIGACIÓN CREATIVA

En mayor o menor medida, el rumbo que tomará el Canòdrom no gusta a ninguno de los cinco grupos de la oposición. Actualmente, el espacio está gestionado por una empresa privada, a través de una concesión, que tiene contratos firmados con Pymes y emprendedores y funciona como un parque investigación creativa. El Canòdrom abrió en 2016, pero la idea se gestó en tiempos del alcalde Xavier Trias. “La idea era impulsar desde el Ayuntamiento un proyecto de creación de tejido productivo y, también, de riqueza para el barrio", dice el concejal y portavoz de JuntsxCat en el Ayuntamiento, Jordi Martí.

"Poco más de cuatro años después, el gobierno de Colau presenta un replanteamiento total, queriendo dedicar este espacio a la investigación de la reinvención política. Hemos revisado el expediente, y no nos gusta lo que de momento vemos; parece una licitación muy dirigida, y en cualquier caso pone en marcha una propuesta muy orientada a acabar convirtiendo el Canòdrom en una herramienta de financiación de los proyectos de los amigos habituales y los entornos ideológicos de los comunes y de la alcaldesa”, denuncia Martí.

ABANDONAR INTERESES PARTIDISTAS, DICE JXCAT

El concejal de JuntsxCat dice que su grupo vigilará y controlará qué se hace en el Canòdrom. “Hoy, más que nunca, es necesario que el Gobierno municipal invierta los recursos de todos en ayudar a los vecinos de Barcelona, que son quienes realmente lo necesitan, y en la creación de riqueza y futuro. Tiene que abandonar los intereses partidistas", afirma sobre la administración de Colau.

El edil del PP, Óscar Ramírez, subraya que bajo ningún concepto quiere que el Canòdrom “se convierta en un nuevo laboratorio ideológico de Colau y los comunes”. La idea de Colau para el Canòdrom plantea “tres proyectos estables de residencia” en el ateneo. Uno de ellos es la Comunitat Decidim, impulsado por la Direcció d’Innovació Democràtica del Ayuntamiento, que cuenta con un equipo de trabajo, una comunidad y la asociación de Software Lliure Decidim, y organiza acontecimientos y encuentros periódicos para la gobernanza democrática. El segundo es sobre Feminismo y tecnologías digitales y democráticas, que tendrá entre sus prioridades el diseño de programas de prevención de violencias de género en la red y sobre violencias digitales. Y un tercero hace referencia a los videojuegos desde una perspectiva crítica.

El concejal del PP, Óscar Ramírez / PP
El concejal del PP, Óscar Ramírez / PP

COLABORACIÓN PÚBLICO-PRIVADA, PARA EL PP

El PP ve la licitación muy encaminada a crear un nuevo nicho ideológico de los comunes y plantea una alternativa. “Apostamos por un proyecto y gestión de colaboración público-privada que pueda acoger nuevos usos, pero respetando los usos actuales en los que el Canòdrom ha estado gestionado por una empresa privada que tenía una concesión del Ayuntamiento y que ha desarrollado diversos proyectos relacionados con los emprendedores. No podemos expulsar y dejar sin espacio a esos proyectos profesionales y empresariales. Entendemos que son compatibles con los nuevos usos de este equipamiento.

“Este nuevo equipamiento, que pretende afrontar los grandes retos de la sociedad en red desde un punto de vista tecnológico y cultural, es totalmente compatible con la mixtura de usos de los emprendedores y los diferentes proyectos tecnológicos, empresariales y profesionales que se encuentran alojados en la actualidad en el Canòdrom. Y el nuevo espacio debería ser un hub de referencia de esa nueva economía como sucede en otros espacios de la ciudad tales como el Barcelona Tech City o el 22@”, añade Ramírez.

Eva Parera, regidora de Barcelona pel Canvi / XAVIER JUBIERRE
Eva Parera, regidora de Barcelona pel Canvi / XAVIER JUBIERRE

LA DEMOCRACIA PARTICIPATIVA, MUY ETÉREA, SEGÚN EVA PARERA

Desde las filas de Barcelona pel Canvi, la regidora Eva Parera, dice que la iniciativa de Colau es una muestra del poco contacto que el equipo de gobierno tiene con la realidad. Para la hija del exgerente del Barça, Anton Parera, no es una prioridad. “Mientras haya comercios cerrados, aumento de paro, desigualdades y locales vacíos no podemos desviarnos de dar soluciones a estos problemas”. “Tendrán que explicar muy bien en qué tipo de proyectos piensa. Esto de la democracia participativa es muy etéreo y bastante demagógico. La democracia por sí misma ya es participativa”, valora la edil del partido de Manuel Valls.

La presidenta de Ciutadans en el Ayuntamiento, Luz Guilarte, apuesta por promocionar el espacio como vivero de empresas y no expulsar a las que hay actualmente trabajando en él. “Muchos nos tememos que este proceso acabe beneficiando a entidades afines a la alcaldesa y que acabe quitándoles espacio a los vecinos y expulsando la actividad empresarial que ayuda a mejorar y beneficiar el propio entorno del barrio”. De hecho, así será. Como avanzó este medio, la concesión actual toca a su fin y el cambio de modelo del equipamiento, obligará a distintas empresas ubicadas ahora en el Canòdrom a buscar otro lugar. 

Luz Guilarte, presidenta del grupo municipal de Ciutadans / LENA PRIETO
Luz Guilarte, presidenta del grupo municipal de Ciutadans / LENA PRIETO

PENDIENTE UNA REFORMA DE LOS EXTERIORES

Guilarte recuerda que el año pasado el partido naranja petición una petición para la ampliación de los equipamientos de la zona, la construcción de un aparcamiento y la puesta en marcha de espacios de recreo infantil, todo ello compatible con el desarrollo de la actividad empresarial. La regidora se refiere a los exteriores del edificio, donde antaño se celebraban las carreras de galgos. La explanada lleva años en desuso y es, muchas horas del día, un gran pipicán. Los vecinos esperan desde hace tiempo una reforma que sigue en los despachos municipales.

"Ahora es un gran desierto”, dice la presidenta de la asociación de vecinos del barrio del Congrés i Els Indians, Belén Ayucar. La representante vecinal asegura que el proyecto está aprobado. La idea es que la plaza tenga más verde, más bancos y espacio para pasear. También incorpora una zona de juegos infantiles para niños de 6 a 12 años, un punto central para la celebración de actos y un lugar de recreo para perros. La adecuación del espacio dependerá del impacto que la crisis sanitaria tenga en el presupuesto del distrito de Sant Andreu.

ERC: FALTA DE ESPACIOS DE PENSAMIENTO

“Estamos en un momento complicado, en el que la falta de financiación estructural y el impacto de la crisis hacen que cualquier proyecto que se emprenda deba tener clara su función social, su rigor, aportación a la innovación e impacto”, explica la regidora de ERC, Gemma Sendra. Para la republicana, la ciudad tiene un reto pendiente y un déficit en el apoyo y promoción de espacios de pensamiento y think thanks de innovación social que ayuden a replantear nuevos paradigmas y preparen e impulsen a la ciudad por los cambios que las nuevas tecnologías y avances científicos producirán en los próximos años. Sendra también considera indispensable hacer una reflexión para el fortalecimiento y mejora de la calidad democrática.

La edil del partido que lidera Ernest Maragall cree que el nuevo Canòdrom tiene que ser una “simbiosis” de las dos corrientes citadas, y que potencie alianzas con centros de investigación y universidades, “incorporando e influyendo en las oportunidades que los avances tecnológicos y digitales pueden aportar y hacerlo con un fortalecimiento social, un mayor empoderamiento ciudadano y preservando los derechos democráticos y la equidad”.

Gemma Sendra, regidora de ERC / ERC
Gemma Sendra, regidora de ERC / ERC

POCA LIBERTAD

“No obstante me temo que lo que se plantea no es tanto un espacio de innovación sino un espacio de coordinación de proyectos municipales y algunas residencias -advierte Sendra-. Al menos, eso es lo que se denota del perfil descrito en el pliego del concurso y lo que ha hecho -junto a la urgencia de tiempo de un mes y el momento de sacar el concurso, en pleno agosto- que algunos expertos y colectivos hayan desestimado presentarse. Es una lástima porque el tema requiere la máxima ambición”.

En el Canòdrom, el Ayuntamiento busca una gestora. El gobierno municipal decide tres de los principales proyectos, la estructura organizativa y parte de la actividad. “Pensamos que el consistorio tiene un diseño predefinido del funcionamiento y desarrollo del Canòdrom. Es una propuesta excesivamente modelada, dejando poca libertad, no ya en la definición, sino también en la organización. En un proyecto así se debería dejar más libertad, incluso en la estructura: el modelo organizativo forma parte de la misma propuesta de innovación”.

ABRIÓ EN 1964 

El equipamiento, situado en el barrio del Congrés i Els Indians, en el distrito de Sant Andreu, abrió sus puertas en 1964 para acoger carreras de galgos. La zona fue construida por los arquitectos Antoni Bonet y Josep Puig entre los años 1961 y 1963. El Canòdrom dejó de funcionar en 2006. Edificio singular, forma parte del patrimonio arquitectónico de la ciudad.

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