Los números del último barómetro de la ciudad de Barcelona, que elabora semestralmente el gobierno de Ada Colau no acaban de cuadrar a la oposición. En la encuesta de diciembre del año pasado, Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) era la fuerza que ganaba la alcaldía, al ser la preferida por el 16,5% de los encuestados, superando por primera vez a Barcelona en Comú (BeC), que sacaba el 16,3%.

En la reciente encuesta de julio, en cambio, BeC vuelve a ser la preferida de los barceloneses, con un 16,2%, mientras que ERC retrocede y pasa a obtener el favor de sólo el 12,4%. O sea, mientras Colau se mantiene a la cabeza de los favoritos, el partido de Alfred Bosch se hunde cuatro puntos en el escalafón.

Es de destacar también el importante retroceso del Partit dels Socialistes de Catalunya (PSC), que pasa del 9,3 al 6,1% y el de Ciudadanos, que pasa del 6,4 al 5,2%. También el PDeCAT pasa del 5,8 al 5,6% y el PP, del 1 al 0,6%, mientras que la CUP se mantiene en el 3,6%. Curiosamente, pues, Barcelona en Comú es uno de los partidos más beneficiados, al perder sólo una décima.

LA NEGATIVA DE GESOP

¿Es posible que toda la oposición caiga estrepitosamente mientras que la alcaldesa Ada Colau se mantenga a flote? Puede ser. De todos modos, hay una explicación más prosaica: en realidad, el Ayuntamiento de Barcelona ha cambiado de empresa. Ahora, por primera vez, lo ha realizado la firma Odec. Según algunas fuentes, la anterior empresa, Gesop, declinó seguir elaborando el barómetro.

Odec es una empresa valenciana que presume de llevar 50 años en el mercado y de ser pionera en la gestión integral de datos. Entre otras cosas, realizó en los año 70 del siglo pasado el primer estudio multimedia de audiencia en lo que hoy conocemos como el Estudio General de Medios (EGM). Más recientemente, en los últimos años hizo el censo agrario de España para el Instituto Nacional de Estadística (INE), digitalizó el censo de la población de España y realizó el censo electoral para el Gobierno de Portugal.

EN DICIEMBRE GANABA ERC

Para el consistorio, el hecho de que en diciembre pasado ganase ERC y ahora haya bajado cuatro puntos se debe a la cercanía de las elecciones autonómicas del 21-D y a su influencia. De ahí que Esquerra destacase y ahora “ha vuelto a una posición más realista, aunque con un aumento considerable respecto al porcentaje que obtuvo en el 2015”. Para ERC, en cambio, el barómetro de este mes de julio “tiene poca cocina. Los dispares resultados tienen mucho que ver, a primera vista, por el cambio de método y, si se tienen en cuenta todas las variables, vemos que se ha vendido una realidad que no es”.

La cosa tiene, pues, una explicación lógica: No se pueden mirar los resultados de la intención directa de voto si no tienes en cuenta el recuerdo de voto del encuestado. Es importantísimo. Si en la muestra, tú tienes un 8% de recuerdo de voto pero te sale un resultado de intención directa del 15%, es que estás ganando votos. Si es al revés, los estás perdiendo. Tienes un problema. Y eso es lo que se ha de interpretar luego, pero contando con las variables mencionadas”. Y no se ha hecho, según los republicanos.

PEDRO SÁNCHEZ Y LA MOCIÓN DE CENSURA

No deja de ser curioso que la encuesta del último barómetro se hizo la misma semana en que el socialista Pedro Sánchez ganó la moción de censura a Mariano Rajoy. “Esa circunstancia hizo remontar a los socialistas en todas las encuestas, pero, paradójicamente, el barómetro de Barcelona no la recoge. También apunta a que Ciudadanos aguanta muy bien cuando en todas las restantes encuestas sufre una caída por el efecto Sánchez, que cambió de lugar a todos los partidos”.

Para ERC, es una equivocación “leer una encuesta por la intención directa de voto. Lo que pasa es que el titular que queda es que ERC pierde 4 puntos. Eso es que hay poca cocina o que no se ha sabido leer la muestra”.

LA ALCALDÍA ES UNA COSA DE DOS

Los republicanos consideran que en las encuestas anteriores había quedado claro que había tres fuerzas destacadas y dos de ellas con una fuerte subida: ERC y Ciudadanos, que podrían incluso empatar a 10 concejales cada una. Pero nada de eso se refleja en el último sondeo municipal. Al revés: el consistorio dio los números mondos y lirondos de intención de voto pero no hizo la proyección de voto sobre cuántos concejales tendría cada fuerza. De ese modo, rehúye la polémica.

Pero desde Esquerra destacan que “es la primera vez que no hay más opciones que BeC o ERC. Ada Colau o Alfred Bosch. No hay un tercer partido que pueda optar a la alcaldía. Pero todo es producto de cómo se ha realizado el sondeo. Si se cambia la muestra, cambia el resultado y eso parece ser que es lo que se ha hecho”.

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