ARCHIVADO EN:

Barcelona intenta recuperar la normalidad, pero ¿qué normalidad? Las manifestaciones y los disturbios van a menos, pero los comercios todavía sufren y sufrirán las consecuencias de tanta crispación.

Los comercios del centro han perdido hasta el 80 y el 90% de sus ventas durante el último mes. Los alborotos y la acampada en la plaza Universitat han tenido un efecto muy nocivo para muchos establecimientos. Y la campaña de Navidad empieza torcida, sin luces en la misma plaza ni en la calle Pelai.

SUBE TASAS A DIESTRO Y SINIESTRO

El comercio tradicional y la restauración sufren mucho. Bares y restaurantes, además, están desesperados por la voluntad de Colau de subir las tasas hasta un 400% en algunos locales del centro. En tiempos difíciles, la alcaldesa persiste en su política de acoso y derribo contra pequeños y medianos empresarios y pone contra las cuerdas muchos negocios familiares.

A Colau le ha dado por subir tasas e impuestos a diestro y siniestro. A uno ya nada le extraña de su alcaldesa. Sorprende más que el PSC avale subidas tan desproporcionadas y se salte su compromiso electoral de hacer “una Barcelona más fácil”. Collboni debe recapacitar y ser coherente con la historia de su partido.