El pleno de investidura lo ha cerrado Ada Colau ya investida alcaldesa de Barcelona. "Es un honor ser la alcaldesa de Barcelona cuatro años más. Pero no es un día feliz. Esta es una investidura difícil. Nunca lo hubiéramos imaginado. Vivimos un momento muy complejo", ha dicho Colau. La edil ha recordado que su prioridad era un pacto de izquierdas con PSC y ERC. "No ha sido posible, pero no renunciaremos a ello", ha añadido la primera edil de la ciudad. Como avanzó Metrópoli Abierta, el pleno municipal tiene este mandato 28 regidores de izquierdas, el número más alto de la historia democrática de la ciudad.

Colau ha agradecido los votos a Valls, pero ha recordado que ella no los ha ido a buscar. "Son votos que me incomodan". La alcaldesa ha dicho que a pesar de que pactará con el PSC intentará llegar a acuerdos con todos los regidores y partidos del Ayuntamiento. "Ser alcaldesa supone representar a todos los ciudadanos", ha destacado Colau, que ha asegurado que ningún caso será "una alcaldesa independentista ni antiindependentista. "No quiero alimentar más esta forma de hacer política, la política de bloques. No nos ha aportado nada hasta ahora". Y ha deseado a Forn y al resto de presos independentistas que espera verlos pronto libres. Colau ha afirmado que espera mantener un contacto regular con Forn, al que ha reconocido como "un concejal de pleno derecho".

LA PRIMERA CRISIS A LA VISTA

En su discurso, Colau ya ha puesto sobre la mesa el que posiblemente será el primer conflicto que tendrá con sus socios de gobierno, el PSC. La alcaldesa tiene intención de colgar el lazo amarillo en la fachada del Ayuntamiento, y dispone de una mayoría de concejales para hacerlo, ya que sumaría con las fuerzas independentistas, que votarían a favor de este gesto. "Vivimos una situación de excepcionalidad", ha reiterado Colau, que ha sacado pecho de su acción de gobierno de los últimos cuatro años. "Hemos plantado cara a la especulación y hemos convertido a Barcelona en la ciudad con una mayor inversión del Estado", ha resumido la primera edil de la ciudad. "Espero que estas políticas no sean un accidente. Esperemos que esta forma de hacer política se instale en las instituciones y cambie la agenda política".

Colau también ha criticado el auge de Vox en España. "Es algo que no podemos normalizar". Ha tachado a Donald Trump de "machista" y ha lanzado un caluroso abrazo al Madrid de Manuela Carmena, "al Madrid antifascista y del 15M", que ha perdido la alcaldía y ha caído en manos del PP, Ciudadanos y Vox. Colau ha reivindicado la "Barcelona invisible" y la Barcelona valiente que "acoge". "Open Arms siempre será el ejemplo al que nos queremos parecer", ha subrayado Colau, que ha recordado el atentado de la Rambla como uno de los golpes más duros del pasado mandato.

Colau ha acabado su intervención entre lágrimas, con un agradecimiento a su familia, "a mi madre, hermanas, compañero e hijos".

El pleno de investidura ha acabado con el canto del Himne dels Segadors, que algunos regidores no han cantado, entre ellos Manuel Valls.