El gobierno de Ada Colau podría verse obligado a recortar. La oposición en pleno ha acusado a los comuns de que en el Ayuntamiento de Barcelona existen desequilibros presupuestarios que podrían acabar provocando recortes. El primer teniente de alcalde y responsable del área económica, Gerardo Pisarello, ha admitido que posiblemente se produzcan "reajustes de calendario".

Pisarello ha reconocido en la comisión municipal de Economía y Hacienda que se ha producido una caída de la recaudación del impuesto de las plusvalías. Según la mano derecha de Ada Colau, el Gobierno central debería resarcir esta pérdida. "Si se compensa, la línea presupuestaria prevista hasta ahora se mantendrá", ha asegurado el teniente de alcalde. Pisarello cree que los ayuntamientos tienen derecho a esta compensación tras el cambio de criterio en la recaudación de este impuesto a raíz de una sentencia del Tribunal Constitucional, pero habrá que ver si se acaba materializando.

147 MILLONES DE DEUDA

Este lunes, el PSC denunció una deuda municipal de 147 millones por la caída de los ingresos de la plusvalía -unos 23 millones- y del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI). Según los socialistas, los ingresos han bajado un 13,14% y los gastos han subido un 10%. Los datos expuestos por Jaume Collboni indican que unos 100 millones no ingresados se deben a una mala previsión de los ingresos del IBI. El gobierno de Colau había presupuestado un incremento del 1,95%, cuando en realidad ha habido una bajada del 30%.

En la comisión, Pisarello ha negado que se vaya a registrar la caída de los 100 millones augurada por el PSC en el IBI. El responsable del área económica asegura que los socialistas no tuvieron en cuenta que la fecha de recaudación ha cambiado de mayo a junio. Según los comuns, el Ayuntamiento recaudará cuatro millones más de IBI. Pisarello ha asegurado que los datos reales de la recaudación del IBI se conocerán el 15 de julio.

EN PELIGRO LA ATENCIÓN SOCIAL

La oposición ha cargado con dureza contra Pisarello. La socialista Montserrat Ballarín ha defendido la tesis de su jefe de filas y ha insistido en que Colau y su equipo hicieron mal los números. "Los desajustes se traducirán en recortes", ha avisado Ballarín. En términos parecidos se ha expresado la regidora del PDeCAT, Sònia Recasens. La edil es del parecer que existen desviaciones a la baja en los ingresos y al alza en gastos y que todo ello puede acabar afectando al presupuesto para atención social.

Tanto la republicana Trini Capdevila como la antisistema Eulàlia Reguant (CUP) han criticado la falta del información del gobierno municipal. Desde las filas populares, Javier Mulleras ha ironizado con que el ejecutivo municipal siempre culpa al Estado cuando no hace los deberes. "Es llegar la izquierda al poder y el warning se enciende. Desgraciadamente parece que también se encenderá en el Estado". Y el concejal no adscrito, Gerard Ardanuy, ha alertado de que "la garantia de solvencia municipal es la garantía de las políticas de bienestar".