Los Comités de Defensa de la República (CDR) pasan de la batalla por Barcelona. Los activistas del colectivo independentista se han mantenido al margen de la pugna por la alcaldía de la capital catalana, protagonizada por Ernest Maragall y Ada Colau. 

Los CDR, conocidos por su movilización permamente, han optado esta vez por aplicar la ley del silencio frente a esta batalla política, aunque una parte del independentismo esté inmerso en ella. ERC, que pese a haber ganado las elecciones en votos perderá la alcaldía, ya ha empezado a movilizar a los suyos para hacer ruido. Sin embargo, no ha contado con el apoyo de los CDR para su guerra particular.

BATALLA EN SANT JAUME

Este sábado, día de la investidura, activistas independentistas se han citado en plaza Sant Jaume para arropar a los suyos. La convocatoria oficial, respaldada por la poderosa ANC, llama a concentrarse para apoyar a Quim Forn en el acto de toma de posesión como concejal y "reivindicar sus derechos políticos". "¡Continuamos movilizados!", afirman en Twitter.

No obstante, la convocatoria puede derivar en una protesta contra el pacto de Ada Colau con el PSC para desbancar a Ernest Maragall de la alcaldía, una operación que previsiblemente contará con el beneplácito de Manuel Valls y sus concejales más próximos. De forma paralela, los comunes han llamado a los suyos a concentrarse a la misma hora para respaldar a su lideresa: "Omplim plaça Sant Jaume, estem amb Ada!" reza uno de los pasquines difundidos por Barcelona en Comú. 

Convocatoria de los comunes para apoyar a Ada Colau en plaça Sant Jaume

Convocatoria de los comunes para apoyar a Ada Colau en plaça Sant Jaume

LOS CDR SE ABSTIENEN

Los CDR, en cambio, han evitado entrar en este duelo entre comunes e independentistas. Sus cuentas corporativas de las redes sociales se han abstenido de difundir las diferentes convocatorias que circulan por la red. Un hecho llamativo, dada la hiperactividad movilizadora del grupo independentista, próximo a la CUP.

Un miembro del CDR del barrio de Sant Antoni, que prefiere mantener el anonimato, asegura a este medio que la batalla por Barcelona les podría haber dividido. "Aunque sea la capital del país, las peleas partidistas nos dividen, así que es mejor no entrar. Tenemos más a perder que a ganar. Además, Esquerra tampoco levanta muchas pasiones... Si hubiera mayoría independentista sería otra cosa", explica.

ATAQUES EN LAS REDES

Pese a todo, el independentismo ha intensificado su presión en las últimas semanas contra el pacto entre BComú y el PSC. Sobre todo en internet. Un ejemplo: un tuit el viernes de Cristina Fallarás, ferviente defensora de Ada Colau. El texto, donde lamenta las críticas contra Ada Colau, recibió centenares de respuestas en cuestión de horas atacando sus palabras. El argumento más recurrente: el respaldo de Manuel Valls a la investidura de la líder de los comunes, una alianza que ha despertado la ira de los independentistas.

Aunque la batalla también se ha llevado al barro, al juego sucio. Este viernes, Barcelona en Comú ha denunciado que "una organización ha repartido miles de copias" de un panfleto contra el acuerdo de comunes y socialistas por toda la ciudad. "Lamentamos que no se respeten los procesos democráticos internos", han sentenciado en un tuit. 

Panfleto en contra de Ada Colau y en favor de Ernest Maragall / TWITTER

Panfleto en contra de Ada Colau y en favor de Ernest Maragall / TWITTER