Barcelona pel Canvi insta al gobierno de Ada Colau y Jaume Collboni a iniciar de forma "inmediata" la reforma de la Rambla. El grupo municipal que forman Manuel Valls y Eva Parera presentará el día 14 un ruego con la petición en la comisión de Ecología, Urbanismo, Infraestructuras y Movilidad.

Parera ha explicado a este medio que la propuesta que plantearán en la comisión es iniciar la reforma de la Rambla por la zona de Drassanes, con una "pacificación y una mejora de los accesos peatonales y las conexiones con las calles y espacios adyacentes".

MOMENTO IDÓNEO PARA ARRANCAR LAS OBRAS

En opinión de la edil, el momento de impasse que vive la zona, "desgraciadamente sin turismo y con poca actividad", es idóneo para arrancar las obras. En términos parecidos se ha expresado en distintas ocasiones la entidad Amics de la Rambla.

Hace un mes, este medio avanzó que el proyecto ejecutivo de la reforma de la Rambla estaría listo este diciembre. Las fuentes municipales consultadas no concretaron entonces cuándo se iniciarían las obras. "La ejecución y concreción de las obras se irán sacando adelante teniendo en cuenta el contexto económico y social derivado de la pandemia".

EN LA MESA DE LOS PRESUPUESTOS

Según ha podido saber este medio, el inicio de la reforma de la Rambla en 2021 se ha puesto encima de la mesa de negociación de los presupuestos del Ayuntamiento para 2021. El gobierno de Colau y Collboni quiere aprobar las cuentas municipales del próximo año en el pleno del día 23 de diciembre y algunas inversiones se han convertido en moneda de cambio para recibir el visto bueno de los grupos municipales. 

Amics de la Rambla, con una pancarta reivindicativa de la reforma / LLUÍS REGÀS
Amics de la Rambla, con una pancarta reivindicativa de la reforma / LLUÍS REGÀS

El proyecto de remodelación de la Rambla, con un presupuesto de unos 35 millones de euros, prevé cinco fases de obras, de mar a montaña. Los trabajos incluyen construir tres grandes plazas a la altura del Teatre Principal, el Pla de l'Os y el Palau Moja. Una vez terminada la reforma se cerrará el tráfico a los coches privados. Solo podrán pasar los vecinos, los vehículos de servicios, el transporte público y las bicicletas. El paseo ganará, en algunos puntos, hasta 1,5 metros de ancho. El único carril de circulación tendrá una amplitud de 3,5 metros. 

TEMAS ESPINOSOS

La reforma de la Rambla pondrá sobre la mesa también los temas más espinosos: la transformación de los quioscos, la desaparición de las pajarerías y la ubicación de las terrazas, tanto durante los trabajos como una vez hecha reforma. Los tres colectivos piden rehacer el plan especial de ordenación, que fue aprobado en mayo de 2016 por el pleno municipal y que marca las lineas maestras del futuro de la artería.

Las pajarerías están fuera de normativa y tienen que desaparecer, los quioscos verán reducido su tamaño y podrían tener que reubicarse y las terrazas no quieren perder mesas -381 en total, antes de la pandemia-. Fermín Villar, presidente de Amics de la Rambla, dijo hace un mes que desde el Pla de l'Ós hasta plaza de Catalunya está previsto que no haya terrazas en la parte central. "Se intentará salvar las del Núria, Baviera y Moka de la acera lateral". 

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