El teniente de alcaldía de Seguridad y Prevención del Ayuntamiento de Barcelona, Albert Batlle, ha asegurado que este verano ha reducido en unos 600 el número de manteros de las calles de Ciutat Vella. Batlle lo ha dicho este miércoles en la comisión municipal de Presidencia, Derechos de Ciudadanía, Participación y Seguridad. Concretamente, entre junio y finales de agosto, los Mossos d'Esquadra y la Guardia Urbana han decomisado cerca de medio millón de productos y los vendedores ambulantes irregulares han pasado de 777 a 140.

Durante su comparecencia ante el resto de grupos municipales, el regidor ha anunciado también la intención de crear 1.000 nuevas plazas de agentes de la Guardia Urbana durante este mandato, a razón de 250 por año. El objetivo es que en 2023, antes de las próximas elecciones municipales, la policía local barcelonesa tenga una plantilla de 3.500 personas. Ahora, el cuerpo tiene más 2.900 policías. Algunas de las nuevas plazas servirán para cubrir bajas, por ejemplo, de jubilación.

MÁS PRESIÓN A LOS PATINETES Y BICITAXIS

A lo largo del verano, la Guardia Urbana se ha intensificado la presión contra patinetes, bicitaxis y bicicletas que incumplían la normativa. Fruto de estos dispositivos, la multas han pasado de 1.273, el año pasado, a más de 8.600, y más de 3.600 vehículos han acabado en los depósitos municipales, ha afirmado Batlle.

En la misma comisión municipal, el Ayuntamiento de Barcelona ha aprobado elaborar un plan de estudiar para "intensificar la autoridad municipal en el espacio público" con agentes cívicos y de la Guardia Urbana para descongestionar el cuerpo policial. La propuesta ha sido de Ciutadans.

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