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La Generalitat habilitará al Ayuntamiento de Barcelona para que pueda crear un recargo del impuesto turístico, de como máximo cuatro euros por persona y pernoctación, a principios de 2020. Eso sí, siempre y cuando se apruebe la ley de acompañamiento de los presupuestos de la Generalitat dentro de este año. 

Así lo ha anunciado el primer teniente de alcalde, Jaume Collboni, tras la primera reunión de la comisión mixta Generalitat-Ayuntamiento de Barcelona de este mandato.

PENDIENTES DE LOS PRESUPUESTOS

Ambos ejecutivos han acordado este lunes hacer efectivo el acuerdo del pleno del Ayuntamiento barcelonés que reclamaba al Govern modificar la ley sobre el impuesto de las estancias en establecimientos turísticos de forma que la ciudad pueda aplicar un recargo.

En rueda de prensa, Collboni ha apostado por poder empezar a gestionar el recargo a principios del próximo año, algo que se podrá hacer si se aprueba la ley de acompañamiento de los Presupuestos. Según el líder socialista, el nuevo tributo permitirá a la ciudad disponer de los recursos necesarios para cambiar el modelo turístico y hacerlo mas sostenible y de más calidad. 

RECAUDACIÓN DE 20 MILLONES

"La capacidad de recaudación del impuesto nos dará un margen económico muy relevante y nos dará los recursos suficientes para gobernar el modelo turístico", ha defendido Collboni tras el encuentro, que se ha alargado unas dos horas y ha estado presidido por la alcaldesa, Ada Colau, y por la consellera de Presidencia de la Generalitat, Meritxell Budó.

Reunión de la Comisión Mixta entre el Govern y el Ayuntamiento de Barcelona / EUROPA PRESS
Reunión de la Comisión Mixta entre el Govern y el Ayuntamiento de Barcelona / EUROPA PRESS

Sin embargo, según los cálculos más optimistas se recaudará como máximo 20 millones de euros con este impuesto municipal, aunque dependerá de las cantidades que se acuerden para cada tipo y categoría de establecimiento turístico, ha explicado Collboni. 

TAMBIÉN CRUCEROS

Con el acuerdo, la Generalitat prevé habilitar al Ayuntamiento a aplicar un recargo del impuesto para estancias turísticas y al desembarco de cruceros --que se detallará en el pleno municipal-- y se creará un grupo de trabajo para que se concrete en las próximas semanas la modificación de la ley de impuestos de estancias en establecimientos turísticos.

Budó ha resaltado que, desde el Govern, ven "con buenos ojos" que Barcelona pueda recibir unos beneficios que garanticen la compensación de los efectos de la presión turística, y ha insistido en que, técnicamente, esta tasa irá vinculada a la aprobación de la ley de acompañamiento de los Presupuestos de 2020.

En cualquier caso, tanto la consellera de Presidencia, Meritxell Budó, como Collboni han reconocido que para que Barcelona pueda hacer el recargo de la tasa turística es necesaria la aprobación de los Presupuestos catalanes.

La consellera ha resaltado que el Govern ha sido "sensible" a esta petición del consistorio barcelonés, que además ve "con buenos ojos".