¿Pagan los vecinos de Barcelona dos veces por la tasa de recogida de residuos? El presidente de la Confederación de Asociaciones de Vecinos de Cataluña (CONFAVC) y presidente de la asociación de vecinos de la Vila Olímpica, Jordi Giró, está seguro de que sí. Según Giro, los residentes en la capital catalana pueden estar costeando el tributo a través de la nueva tasa de residuos, que se empezó a cobrar en julio en el recibo del agua, y desde 1990 en el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI).

Giró ha presentado una queja formal -a título personal- en el Ayuntamiento de Barcelona dirigida a la alcaldesa Ada Colau. En ella, el histórico líder vecinal recuerda que hasta 1989 los barceloneses pagaban la tasa de las basuras y que, desde el año 1990, ésta se incorporó en el recibo del IBI. "En 1989, el tipo efectivo aplicado en el IBI era de 0,6706%, y en 1990 pasó al 0,81%".

INTEGRACIÓN EN EL IBI DE LA TASA DE BASURA

Giró añade que hasta 1989, la tasa de las basuras se pagaba junto a la tasa de eliminación de residuos en un único concepto. En 1990, ambos se separaron. Mientras la tasa de las basuras se integró en el IBI, la eliminación de residuos la cobra desde entonces el Área Metropolitana de Barcelona. Actualmente se llama Tasa Metropolitana de Tratamiento de Residuos (TMTR). Los datos están expuestos de forma muy clara en la Gaseta Municipal, el boletín oficial del Ayuntamiento de Barcelona, de 1990, y en la reclamación de Giró, presentada el 17 de septiembre en las oficinas municipales de la plaza de Sant Miquel. 

En la citada Gaseta Municipal de 1990 se explica que, en 1989, el Ayuntamiento recaudó 27.730 millones de pesetas entre el IBI y la tasa de las basuras. Por el IBI, los ingresos fueron de 21.584 millones, mientras que los de la basura ascendieron a 6.146 millones. En 1990, las previsiones totales de ingresos eran 30.084 millones de pesetas. Del total, 27.534 millones correspondían al IBI -6.000 millones más que en 1989, una cifra similar a la que se dejó de ingresar por la tasa de las basuras-, y 1.650 millones a la nueva tasa metropolitana de eliminación de residuos. De la tasa de las basuras, que dejó de cobrarse aparte y se integró en el IBI para los domicilios, el consistorio ingresó de forma independiente otros 900 millones correspondientes a locales comerciales de más de 60 metros cuadrados.

PARADÓJICO: DUPLICAR EL PAGO DE UNA TASA

Giró entiende que los barceloneses siguen pagando una tasa de recogida de residuos a través del IBI, de basuras si lo prefiere. "Es así desde 1990. No me consta que haya cambiado. En la Ordenanza fiscal de la nueva tasa de recogida de residuos de este 2020 no se dice nada". El presidente de la CONFAVC pide explicaciones a Colau y "la anulación de la nueva tasa municipal de recogida de residuos". La situación, prosigue en la queja, es "paradójica" porque supone "duplicar el pago de una misma tasa". Varios exregidores de Barcelona confirman que la tasa de las basuras se integró en el IBI en 1990.  

Metrópoli Abierta se ha dirigido al Ayuntamiento de Barcelona para conocer su punto de vista sobre la queja de Giró. En un breve escrito, el consistorio niega que el IBI incluya una tasa de recogida de residuos domiciliarios y que exista una duplicidad. Sin embargo, el Ayuntamiento no ha contestado si en 1990, la tasa de las basuras se integró en el IBI y si ésta se ha eliminado ahora.

"NO RESPONDEN LO QUE HE PLANTEADO"

"El recibo incluye en forma de recargo el tributo metropolitano (TM). Constituye un recurso con el que se ha dotado el Área Metropolitana de Barcelona para financiar los servicios prestados en el territorio metropolitano y que se encuentra regulado en el artículo 153 de la Ley reguladora de las haciendas locales", dice el consistorio. Giró se muestra en desacuerdo y asegura: "El IBI no incluye el tributo metropolitano. En Barcelona se paga aparte. No están respondiendo a lo que he planteado". El Ayuntamiento añade que la normativa tributaria exige diferenciar los conceptos tributarios que se cobran en los recibos y que el IBI no incluye ningún impuesto más.

Giró, miembro del consejo asesor de Participación, Transparencia y Acción Social de Agbar, plantea en la reclamación otras cuestiones. Expone el incremento que, en su caso, ha supuesto la nueva tasa de recogida de residuos en la factura del agua: 24,79 euros en el recibo de junio a agosto, un 26,97% más. Giró compara dos facturas -la otra es de 2018- con un mismo consumo de agua (21 m3) y las conclusiones son claras: el coste del agua le ha bajado 1,5 euros mientras que casi todos los impuestos le suben.

Jordi Giró, presidente de la CONFAVC, ha presentado una queja por la nueva tasa de recogida de residuos / CONFAVC
Jordi Giró, presidente de la CONFAVC, ha presentado una queja por la nueva tasa de residuos / CONFAVC

FUERA DEL RECIBO DEL AGUA

Junto a la nueva tasa de residuos, en el recibo del agua los barceloneses también pagan la tasa del alcantarillado y la tasa metropolitana de eliminación de residuos. Ambas, en el caso de Giró, casi se doblan. El líder vecinal dice que en su casa, donde vive junto con su mujer y sus dos hijas, ha desembolsado ahora 116,69 euros por el agua, mientras que en el recibo comparado, correspondiente a 2018, pagó 78,53 euros. La subida total es del 48%.

Con un largo recorrido en la defensa de los intereses vecinales, Giró recuerda a Colau el "compromiso de las administraciones, en los años 90, de no incorporar en el recibo del agua otros conceptos que no tuvieran nada que ver con el ciclo del agua. En el caso de Barcelona no se ha respetado. En otros municipios metropolitanos, sí". Hace unas semanas, Metrópoli Abierta ya avanzó que la capital catalana es la única de las 23 ciudades en las que presta servicio Aigües de Barcelona en la que sus habitantes pagan dos tasas de residuos en el recibo del agua: la tasa metropolitana de eliminación de residuos y la nueva tasa municipal de recogida de residuos.  

COBRAR LA TASA DE RECOGIDA DE RESIDUOS FUERA DEL RECIBO DEL AGUA

En la queja, Giró le dice a Colau que él, personalmente, no quiere pagar la tasa de recogida de residuos a través del recibo del agua. De hecho, el reglamento de aplicación de la nueva tasa lo contempla. Pero Giró subraya que no ha encontrado el mecanismo para ejercer ese derecho. Tampoco la compañía suministradora le ha sabido dar una explicación de cómo debe proceder. "No queda nada claro. He pagado la nueva tasa en el recibo del agua y no quiero pagarla allí. Quiero que se me cobre de forma independiente, también la del recibo que ya he pagado este verano".

El artículo 10.3 del reglamento dice textualmente que "si el sujeto pasivo, titular del contrato del suministro domiciliario del agua potable se niega a satisfacer la tasa a Aigües, la compañía tiene que dar cuenta de la negativa de forma justificada al Ayuntamiento". Entonces, el consistorio "procederá a dictar la liquidación correspondiente a la persona contribuyente". Pero no aclara cómo debe actuar el ciudadano si la tasa ya le ha sido cobrada.

SIN PROPORCIONALIDAD

El presidente de la CONFAVC tampoco está de acuerdo en la relación entre la generación de residuos de un domicilio y la cantidad que se cobra por la tasa. "En nuestro caso casi no estamos en casa. Solo hacemos una comida en casa al día. Nuestra generación de residuos es mínima. Hacemos servir los contenedores de reciclaje. No vemos por ningún lado la proporcionalidad de la tasa. Tiene que ser equitativa y ésta no lo es", argumenta Giró, que también critica la nula publicidad municipal del periodo de alegaciones. La conclusión es clara: nadie alegó porque nadie se enteró.

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