El Instituto Municipal de Servicios Sociales de Barcelona (IMSS), empresa pública del Ayuntamiento gestionada por la empresa Sadep, ha reducido al 50% las horas y servicios a las personas con dependencia y también el servicio de limpieza de las viviendas de estos ciudadanos.

La decisión hay que situarla en un contexto como el actual: Barcelona se encuentra en plena lucha contra la pandemia del coronavirus, con la gente confinada en su casa tras la declaración del estado de alarma hace menos de dos semanas.

INSTRUCCIONES INTERNAS DEL IMSS

Según hizo público esta semana el Ayuntamiento de forma interna, el IMSS considera que la actual situación de epidemia por el Covid-19 "convierte en necesario el hecho de proteger a los profesionales y a las personas usuarias del servicio mediante la aplicación de los protocolos de prevención y protección y del resto de normativas e instrucciones de actuación aprobadas por el Gobierno de España, la Generalitat de Cataluña y el Ayuntamiento de Barcelona".

La organización afirma que es consciente de "la dificultad para la prestación normalizada del Servicio de Atención a Domicilios (SAD) municipal y la necesidad de aplicar medidas para contribuir al control de la propagación del Covid-19", que hacen necesario establecer criterios de priorización de servicios para concentrar los esfuerzos en los que sean imprescindibles.

DE APLICACIÓN INMEDIATA

Esta instrucción establece los criterios de priorización de servicios de SAD Municipal de Barcelona y es de aplicación obligatoria a todos los servicios de SAD que se prestan actualmente y también a los nuevos servicios que se puedan prescribir.

Fuentes del sindicato UGT confirman este hecho y respetan la decisión del Ayuntamiento. "Estamos en una situación excepcional y entendemos que el SAD hace lo que puede, pero siempre pueden haber carencias", afirman.

SERVICIO SOLO A TRES COLECTIVOS

Desde el SAD municipal solo se prestará servicio a tres colectivos. En primer lugar, a las personas que no tengan un grado de autonomía en las actividades básicas de la vida diaria o un apoyo familiar o social suficiente para realizar las tareas de higiene y cura personal, alimentación, movilizaciones dentro del hogar, cura de la salud y control de la medicación.

Primeras instrucciones del IMSS a los trabajadores del SAD / AJ. DE BARCELONA
Instrucciones del IMSS a los trabajadores del SAD / AJ. DE BARCELONA

En segundo lugar, a las personas en riesgo por problemas de salud mental o problemas médicos complejos que hagan imprescindible el servicio. Y por último, a las personas con servicio socioeducativo por dificultades en el cuidado de los hijos.

Más instrucciones del IMSS a los trabajadores del SAD / AJ. DE BARCELONA
Más instrucciones del IMSS a los trabajadores del SAD / AJ. DE BARCELONA

EL CASO DE MIGUEL RIVAS

Para entender qué supone esta decisión para las familias de las personas dependientes, Metrópoli Abierta ha contactado con Miguel Rivas, un pensionista de Sant Cugat del Vallès cuyos padres viven en Barcelona. Su madre tiene 90 años, reside sola en un piso y tiene alzheimer de grado GDS6, el máximo nivel posible de grados en toda la escala. Su padre, de 93 años, está ingresado en un centro sanitario por una enfermedad grave.

Este vecino del Área Metropolitana de Barcelona (AMB) denuncia que la persona que debía atender a su madre, trabajadora de la empresa Suara, no cumplía con las tareas que normalmente desempeñaba hasta el momento, alegando que estaban “de servicios mínimos”.

Preguntados por esta situación, Suara apela a la solidaridad de Rivas y mantiene que “hay que reducir los posibles contagios entre las trabajadoras del Servicio de Atención Domiciliario (SAD)”. La cooperativa lo único que les ofrece es, según Miguel Rivas, “una bolsa con comida y apoyo telefónico”.

¿POR QUÉ RECORTAR AHORA?

“A mi madre esto no le sirve para nada. ¿Por qué les retiran a los dependientes el 50% del servicio justo ahora cuando más se necesita?, reflexiona este ciudadano.   

Viendo la situación, Miguel Rivas y su familia se han visto abocados desde hace unos pocos días a contratar ellos mismos un servicio privado en el que tres mujeres se turnan para cuidar a su madre nonagenaria durante las 24 horas del día. El coste del servicio asciende a 1.800 euros al mes en total.

EMPLEADAS DEL SAD, SIN PROTECCIÓN     

Por si fuera poco, las trabajadoras sociales que atienden a personas de la tercera edad a domicilio denuncian falta de protección en su día a día mientras hacen su trabajo con los ancianos.

Imagen de archivo de una trabajadora del SAD cuidando de una anciana / AJ. BCN
Imagen de archivo de una trabajadora del SAD cuidando de una anciana / AJ. BCN

Más concretamente, estas mujeres solo tienen unos guantes y un par de mascarillas durante la semana pero no disponen ni de gafas ni de geles desinfectantes. “Van a pecho descubierto y esto es un gran problema para los abuelos pero también para ellas mismas”, asegura Rivas.

DESAMPARADAS

“Estas mujeres se sienten asustadas ante el desamparo del Ayuntamiento hacia su trabajo”, afirma este ciudadano de Sant Cugat.

Desde el sindicato UGT se quejan de que "falta material para las trabajadoras del SAD" y advierten de que la mayoría de ellas se han buscado la vida y algunas han tenido suerte y han encontrado lo que les faltaba para estos días por canales alternativos a los de la Administración local. 

Al cierre de la edición de este artículo, el Ayuntamiento de Barcelona no había querido responder a las preguntas realizadas por este medio. 

IMSS: 900 EMPLEADOS 

El IMSS se encarga de gestionar 150 equipamientos públicos, entre los cuales destacan los 40 centros de servicios sociales, los equipos de atención a la infancia y adolescencia (EAIA) y los equipamientos de acogida para personas en situación de riesgo de exclusión residencial, entre otros. Actualmente está integrado por más de 900 profesionales dedicados a la atención y la gestión de los servicios sociales de la ciudad.

Si quieres leer más noticias como esta y estar informado de la actualidad de Barcelona, descárgate nuestra app para iOS y Android.