La contratación de informadores ambientales por parte del Ayuntamiento de Barcelona se ha convertido en todo un vaivén durante el presente año. El pasado mes de febrero, el consistorio barcelonés dio luz verde al inicio del proceso de contratación de estos profesionales, pero la aprobación no tuvo recorrido.

Tan solo un mes después del anuncio de licitación, concretamente el 25 de marzo, el Ayuntamiento desistió oficialmente de la contratación, lo que significó la cancelación del aporte de trabajadores para 2021 y 2022, que contaba con un presupuesto de licitación que alcanzó los 597.310,13 euros.

Fuentes municipales apuntaron a este medio que la anulación respondía a la existencia de "errores no subsanables" en la preparación del contrato por parte del consistorio barcelonés, por lo que era necesaria una nueva aprobación para retomar el proceso. Seis meses después, el consistorio ha sacado adelante un nuevo expediente.

NUEVA CONTRATACIÓN

La comisión de gobierno del pasado 9 de septiembre dio luz aprobó iniciar el procedimiento de contratación de informadores ambientales, cuya función desempeñarán entre los años 2022 y 2024.

Para ello, se cuenta con un presupuesto base de licitación de 803.457,35 euros, pero el valor estimado de la contratación asciende hasta alcanzar la cuantía de 1.394.430,11 euros.

Sobre el presupuesto de licitación, la aplicación presupuestaria de 2022 es de 299.719,48 euros, una partida que asciende a 442.791,42 euros para 2023 y que cae hasta los 60.946,45 euros para cubrir los gastos de 2024.

Informadores ambientales controlan los accesos a la playa en Barcelona / AJ BCN
Informadores ambientales controlan los accesos a la playa en Barcelona / AJ BCN

INFORMACIÓN Y PEDAGOGÍA

Según han apuntado fuentes municipales, el nuevo acuerdo aportará a la capital catalana trabajadores que realizarán "apoyo en las acciones del área de Ecología, Urbanismo, Movilidad e Infraestructuras que requieren una labor informativa y pedagógica a pie de calle".

Los nuevos informadores dependerán del Área de Ecología Urbana, dependiente de la teniente de alcalde de Urbanismo, Janet Sanz. La presidencia de la correspondiente gerencia la ostenta la exgerente del distrito de Sants-Montjuïc, Sònia Frias, después del cese de Gemma Arau.

También forma parte de este área Eloi Badia, al frente de la concejalía de Emergencia Climática y Transición Ecológica.

UTILIZADOS PARA EL PUERTA A PUERTA

Durante el pasado mandato, el gobierno municipal ya utilizó la figura de los informadores ambientales para explicar el sistema de recogida puerta a puerta en Sarrià. Los trabajadores recorrieron el casco antiguo, visitando domicilios para explicar el funcionamiento.

La figura de los informadores también ha resultado un recurso para el consistorio por la implementación del puerta a puerta en Sant Andreu de Palomar. Durante la primera semana de funcionamiento, se situaron en los accesos de las guarderías para reforzar la información sobre los residuos téxtiles sanitarios. También han estado presentes en un vehículo itinerante de recogida, y en las zonas con buzones de fracción orgánica para explicar el funcionamiento de apertura automática.

Este despliegue informativo no ha evitado el desastre del nuevo sistema de recogida. Numerosas son las problemáticas que ha provocado el nuevo método, entre las que destaca la suciedad en las calles que ha ocasionado una abundante presencia de ratas en el barrio.

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