Los responsables municipales de Barcelona ya han empezado a digerir los cientos de propuestas que pasaron el filtro para desarrollar proyectos ciudadanos a través de los llamados "presupuestos participativos". Esos presupuestos cuentan con una dotación de 30 millones de euros que irán a parar a un puñado de proyectos que han sido votados durante un proceso de varios meses y que ya pasaron un primer filtro. Las votaciones se hicieron por barrios y distritos y fueron elegidos algo más de dos centenares de ellos, los que habían obtenido mayor apoyo social (participaron en esa fase unos 48.000 barceloneses), aunque muchos de ellos eran poco definidos y en algún caso ni siquiera se concretaba en qué consistía el proyecto ni si era viable.

Entre esos proyectos, había muchos relacionados con la construcción de carriles bici, la pacificación de calles, de la creación de huertos urbanos, de reformas de distritos, de restricciones de tráfico eliminando carriles de circulación y aparcamientos e incluso de la conversión de los chaflanes de la calle Aragó en “espacios de estancia diseñados con urbanismo táctico: vallas vegetales, sillas, tiestos con árboles, pintura, etcétera”.

Esos 204 proyectos ya pasaron la primera criba. Ahora le toca el turno a los profesionales. El pasado 2 de mayo, según consta en la mesa de contratación, se adjudicó un contrato de 39.734 euros para el “servicio de apoyo a la fase 5, de consideración ciudadana de los proyectos del proceso participativo de los presupuestos participativos 2020-2023”. El contrato se lo llevó la compañía E1Dos Dinamització Social, una empresa dirigida por la socióloga Yolanda Jiménez.

ENTRE EL 1 Y EL 23 DE JUNIO

La Fase 5 del proceso consiste en la selección de los proyectos de inversión finalistas articuladas a través de la plataforma Decidim.Barcelona. Debido a que la mayoría de los ciudadanos no acceden a esa plataforma, será la empresa contratada la que intente llevar los proyectos a los ciudadanos entre el 1 y el 23 de junio. Un informe interno de justificación de esta contratación señala que “dado que no toda la ciudadanía tiene los medios o conocimientos digitales necesarios para hacer uso de la plataforma Decidim.Barcelona (…) y para garantizar tanto el acceso a la información como a los medios digitales para participar a toda la ciudadanía, es preciso un servicio de apoyo a la fase 5 que informe y acompañe en el procedimiento a las vecinas de la ciudad de Barcelona”.

Ese acompañamiento consistirá en realizar actos informativos “en diferentes espacios municipales de la ciudad, dando cobertura a todos los distritos”. En cada distrito habrá dos puntos de información de los proyectos, que podrán ser las sedes del distrito, bibliotecas o equipamientos municipales diversos. Es una labor, señala el Ayuntamiento, que requiere una importante dotación de personas y de material de apoyo”. En total, participará una cuarentena de personas, que recibirán antes un cursillo de formación de dos horas. La labor de la empresa adjudicataria es informar a las personas (ya sea presencial, digital o telefónicamente) sobre los proyectos de inversión, promocionar la selección de los mismos y dar apoyo técnico para la selección, para el uso y el registro de la plataforma Decidim.

Presentación de la plataforma digital Decidim.Barcelona / CNSC
Presentación de la plataforma digital Decidim.Barcelona / CNSC

Según el Ayuntamiento, los presupuestos participativos “son un instrumento de democracia directa, a través del cual la ciudadanía puede presentar, definir, priorizar, seleccionar y, en definitiva, escoger determinados proyectos de inversión de distrito que se llevarán a cabo con la dotación presupuestaria reservada para el proceso”. El desarrollo de los presupuestos consta de siete fases, por lo que tras la consideración ciudadana que ahora se licita sólo quedarán la fase 6 (de información y comunicación de los proyectos y audiencia pública de junio a septiembre de este año), y la fase 7 (que será el seguimiento y ejecución de los proyectos).

SOLO UNA EMPRESA LICITANTE

A la licitación se presentó sólo la empresa que luego resultó ganadora. Aún así, para acaparar suficientes puntos, la empresa presentó a Yolanda Jiménez como directora del proyecto, ya que en las bases de la licitación se valoraba con 20 puntos el hecho de acreditar a la jefa del proyecto con una experiencia superior a cinco años. La experiencia de Jiménez en estas tareas es superior a los 15 años. Además, en las bases se incentivaba la contratación de mujeres: si más del 50% de los miembros del equipo de trabajo son mujeres, la empresa conseguía otros 15 puntos (como así hizo).

El único parámetro en el que la empresa no consiguió el pleno fue en el conocimiento de idiomas: si 10 o más personas de las contratadas hablaban otro idioma aparte del catalán y el castellano, la empresa acumulaba 17 puntos; en caso contrario, ocho puntos. E1Dos presentó a cinco personas con conocimientos de idiomas extranjeros, por lo que sólo obtuvo ocho y totalizó, al final, 93 puntos sobre 100.

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