La segunda teniente de alcalde de Barcelona, Janet Sanz, y la concejal de Movilidad, Rosa Alarcón, han defendido este lunes la implantación de la zona 30 en la calle de Sants.

La concejal de los comunes ha explicado la necesidad de esta implantación en el marco de la ya anunciada "Barcelona zona 30", con la finalidad de que la ciudad sea "segura para la gente"

RADARES

Alarcón, por su parte, ha remarcado que actualmente "tenemos una ciudad que circula con demasiada rapidez", por lo que es necesario "garantizar la convivencia en la calzada". Así, la concejal de Movilidad ha celebrado que la medida se haya llevado a cabo en la calle de Sants que, en sus palabras, era una en las que "nunca se tocaba la velocidad" y permitirá reducir "la congestión".

Entre las medidas que se han llevado a cabo en la céntrica vía barcelonesa, ha destacado el cambio de señalizaciones, de semaforización, y el futuro establecimiento de un "radar pedagógico" que indicará si en el futuro "hay que adoptar más medidas que obliguen a bajar la velocidad".

En este sentido, Alarcón ha anunciado un despliegue de 20 radares fijos en Barcelona que se llevará a cabo el próximo año como un "tema de seguridad fundamental". Estos nuevos aparatos se sumarán a los previstos en el túnel de Badal, el de la Rovira, y un radar de tramo que el consistorio fijará en la Ronda Litoral.

MOTOS

El Ayuntamiento también se mostrará firme a partir de esta semana con las motos que se encuentren mal estacionadas sobre las aceras. En el marco de la campaña Ciutat de Vianants, el consistorio sancionará con multas de hasta 100 euros a los vehículos de dos ruedas que no aparquen correctamente.

Sobre esta cuestión, Alarcón ha asegurado que hay que hacer un cambio de mentalidad porque ir en moto ya no puede significar "ir de puerta a puerta", sino que los desplazamientos deben hacerse entre "parkings subterráneos", evitando así la presencia de estos vehículos en las aceras.