El Ayuntamiento de Barcelona ​comenzará esta semana a conceder los permisos para la instalación de nuevas terrazas en los bares de la ciudad o para permitir la ampliación de las existentes. Según fuentes municipales, se han solicitado casi 2.400 licencias desde el pasado 25 de mayo, fecha en que abrió la inscripción para las solicitudes, pero de momento no se ha resuelto ningún expediente. “El plazo para resolver es de 15 días hábiles, por lo que todavía no se ha cumplido el plazo, pero esperamos no tener problemas. Trabajamos a buen ritmo y hemos puesto a trabajar a un equipo de 50 personas en este tema exclusivamente”, explica a Metrópoli Abierta Janet Sanz, segunda teniente de alcalde de la ciudad y responsable del área de Ecología, Urbanismo, Infraestructuras y Movilidad.                            

En el Gremio de Restauración hay nerviosismo por el tema​. Los negocios han estado tres meses cerrados y eso supone un descalabro para muchas economías familiares. “Lo malo es que la Administración es muy poco flexible y la avalancha de solicitudes es importante. Pero queremos transmitir un mensaje tranquilizador a los restauradores: aunque el plazo no se ha cumplido, muy posiblemente comenzarán a concederse las licencias esta misma semana y esperamos que el lunes próximo ya haya unas quinientas resueltas”, añade Sanz.

SI NO CONTESTA, NO DENIEGA

La teniente de alcalde explica que los plazos no se han cumplido. “La ley administrativa, además, ya dice que el silencio no es positivo, pero tampoco es negativo”. Por ello, subraya que si los solicitantes no han recibido comunicación alguna, “que no se preocupen. No se ha denegado, como dicen los rumores que corren por la ciudad. Es que por el volumen de trabajo nos es imposible ir más rápido. Algunos permisos podrán tardar quince días, otros, 17 y otros 12. Pero los resolveremos todos y esperamos que sean favorables al máximo”.

Desde el ayuntamiento se recuerda que las tasas de las terrazas hasta final de año se reducirán un 75% y no se cobrarán durante el tiempo en que los locales hayan estado cerrados. Las terrazas de los bares podrán aumentar su superficie siempre y cuando no superen el 50% de la superficie libre de paso, que ha de ser de 2 metros. El mobiliario permitido es el de 4 sillas por mesa y se necesitarán jardineras para su delimitación cuando se instalen en la calzada. La condición para ponerlas es que no entorpezcan carriles bici o de transporte público, así como el acceso a parkings y equipamientos o el paso de vehículos de servicios. Evidentemente, tampoco podrán interferir en las necesidades que puedan tener otros establecimientos o actividades comerciales.

El Ayuntamiento estima que el 93% de los 5.500 bares de la ciudad que tienen terraza podrán ampliarla o mantenerla como hasta ahora, pero, evidentemente, habrá nuevas terrazas, aunque todavía no hay un cálculo de cuántas serán hasta que no se procesen todos los datos que van llegando. Las ampliaciones se harán, prioritariamente, en los espacios ganados a los vehículos.

LA ALARMA LLEGÓ POR CORREO ELECTRÓNICO 

Este lunes, un correo del Ayuntamiento había levantado las alarmas entre buena parte del sector: los mails enviados a los solicitantes de permisos incluían un enlace que remitía a una respuesta del Ayuntamiento en la que se anunciaba que el plazo para la concesión de los permisos de terrazas pasaba de 15 a 30 días. Eso supondría alargar la agonía de muchos negocios que necesitan espacio para hacer caja. Pero desde la alcaldía se desmiente esta intención. “Seguimos con el plazo de 15 días hábiles. No hay modificación en este tema. Los quince días hábiles se cumplirán a finales de esta semana y ya estamos en disposición de resolver las primeras licencias”, aseguran en el Ayuntamiento

Janet Sanz, por su parte, señala que el consistorio hará todo lo posible “por acelerar los trámites de permisos, porque somos conscientes de que mucha gente está ya desesperada. Trataremos de llegar a la fase 3 cuanto antes. Y no regatearemos esfuerzos para impulsar toda la actividad económica de la restauración. Queremos compensar las pérdidas que los profesionales del sector han tenido como consecuencia de la crisis sanitaria. Que nadie lo dude. Nuestra intención es normalizar la situación cuanto antes y que todos los trabajadores y profesionales del ramo puedan beneficiarse”. Por eso, la intención de los responsables municipales es conseguir que, tras darse las nuevas licencias, las terrazas que se hayan puesto en las calzadas se queden ya permanentemente después del 31 de diciembre. Ya se ha iniciado la cuenta atrás: Barcelona estará seguramente una semana más en fase 2, pero si vuelven a florecer terrazas en las calles, el tejido económico y social de la ciudad comenzará a despertar de la pesadilla del Covid-19.

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