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Eloi Badia está obsesionado con Aigües de Barcelona. Tocado por los reveses de la Justicia española, el concejal de la línea dura de Ada Colau utiliza a Enginyeria Sense Fronteres (ESF) para desgastar a la compañía barcelonesa. La organización no gubernamental, subvencionada por el Ayuntamiento, prepara un nuevo documental sobre el agua con la diana puesta en Agbar, multinacional contra la que lleva batallando desde hace años. ESF estuvo vinculada a Badia, que fue el responsable de la campaña del agua de dicha organización desde el 2007 al 2015, justamente antes de entrar como edil en el equipo de Colau.

El documental que prepara ESF se titula Aigua tèrbola, el negoci d’Agbar a Mèxic y se encuadra dentro del proyecto El negoci de l’aigua: la gestió d’un dret humà. Será presentado el próximo 26 de febrero en Barcelona, en una sesión que tendrá lugar en los Cinemes Girona. La propia ONG ha publicado en su página de Instagram este martes que “gracias a la beca Devreporter hemos podido investigar el impacto del negocio de Agbar en México”. Durante las próximas semanas, plataformas afines a este proyecto harán de altavoces para difundir las excelencias del trabajo.

Esta beca fue concedida el año pasado por la ONG LaFede, una plataforma que agrupa a un centenar de entidades y que recibe cuantiosos fondos públicos de las administraciones, entre ellas del Ayuntamiento de Barcelona, que desembolsó más de 630.000 euros desde el año 2015. La beca para realizar el estudio sobre el agua en México fue financiado con 20.000 euros.

VIOLACIÓN DE DERECHOS HUMANOS

Según la memoria del proyecto, en él se aborda “la violación de los derechos ejecutados por las empresas transnacionales en todo el mundo a través de un caso particular: Aguas de Barcelona en México. Agbar es una empresa catalana y hoy en día es filial de Suez, la segunda mayor empresa transnacional de gestión del agua del mundo. Queremos mostrar las violaciones de la soberanía local y del derecho humano al agua y al saneamiento reconocidas por la ONU”.

El trabajo se centra es estudiar “la estrategia del grupo Agbar en las ciudades de Saltillo y Ramos Arizpe, en el Estado mexicano de Coahuila, y la relaciona con la estrategia llevada a cabo en el Área Metropolitana de Barcelona”. La memoria destaca también que Agbar controla un grupo de filiales a través de las cuales “ha alcanzado acuerdos con empresas vinculadas a casos de corrupción en diversas partes de México ya ha realizado cambios legislativos para controlar el suministro de agua. El proyecto también pretende mostrar experiencias de lucha colectiva y posibles alternativas a la gestión privada”

ENFRENTAMIENTO HISTÓRICO

El enfoque no es baladí: Desde su llegada al Ayuntamiento, Badia, uno de los impulsores de ESF (y de otras organizaciones surgidas de su seno, como Aigua és Vida), ha intentado arrebatar la gestión del agua de Barcelona a Agbar. La alcaldesa inició incluso un procedimiento judicial para anular la empresa mixta de capital privado y público (donde el socio privado es Agbar) que gestiona el líquido elemento en el área metropolitana de Barcelona. El Tribunal Supremo le dio la razón a la compañía a finales del mes de octubre de 2019 y acabó con el sueño de los munícipes barceloneses.

Otro de los proyectos era remunicipalizar la gestión en la capital de Cataluña, para lo que el Ayuntamiento encargó varios informes al respecto, con el fin de demostrar la bondad de una gestión pública frente a la privada. Para ello, se creó en 2017 la compañía municipal Barcelona Energia, que finalmente no pudo municipalizar la comercialización del agua. El enfrentamiento de los responsables del consistorio con el grupo Agbar es, pues, notorio. ESF, por ejemplo, ya ha redactado varios trabajos para desacreditar la labor de la multinacional.

TRABAJO ADELANTADO

El trabajo relacionado con México comenzó el 30 de abril de 2019 y tenía que estar finalizado el 30 de marzo de este año, pero este trabajo, derivado de la beca del año pasado, ya está finalizado, por lo que se ha decidido presentarlo este mes de febrero. Con posterioridad, se presentarán más trabajos relacionados con el tema, que entraban dentro de los objetivos de la beca.

Hace justamente un año, en febrero de 2019, dos de las plataformas hermanas de ESF, Aigua És Vida y Moviment per l’Aigua Pública i Democràtica, presentaron el Compromiso por el Agua Pública y Democrática de la AMB, que fue refrendado en una asamblea abierta. “Los objetivos del Compromiso son: el cumplimiento del derecho humano al agua, un modelo de gestión pública, que cuide los ecosistemas y con un observatorio del agua metropolitano que garantice la rendición de cuentas y el control social”, decía la convocatoria. En la asamblea se presentaron también las 27.000 firmas de una iniciativa ciudadana para pedir la remunicipalización de la gestión del agua.

Las plataformas señalan que “los ataques de Agbar a la democracia no se paran. Quieren llevar a los tribunales la consulta para que no pueda tirar adelante, las campañas publicitarias engañosas son constantes en los medios y, por otro lado, se oponen a que podamos acceder a información que habría de ser pública”. En esas fechas, ESF presentó un estudio de 80 páginas titulado Remunicipalización, participación y democracia, cuya portada era una pancarta con el lema El negoci d’Agbar = la pobresa de Catalunya.

Durante los últimos tres años, tal y como publicó este diario, Enginyeria Sense Fronteres se embolsó más de 125.000 euros en ayudas públicas del Ayuntamiento de Barcelona para predisponer a la opinión pública en contra de la gestión privada del agua.